Sin duda uno de los personajes más queridos del mundo del cómic, sensata, agradable, con una sabiduría que pareciera desafiar su aspecto ¿Qué sabemos sobre este tremendo personaje?

Primero un poco de historia… 

Cuando Neil Gaiman habla de muerte, se refiere a ella no como un personaje, sino como una persona. Como un ente que lo visita “más o menos una semana después que su hermano” (Sueño), y que llegaría al mundo de los eternos en el año 1989. Mike Dringenberg, que era el entintador de The Sandman, al leer la descripción del personaje lo asmiló a una mujer llamada Cinnamon Hadley, y al ver el aspecto final, Gaiman reconoció que se encontró muchas veces con una imagen similar a la de la joven en otras personas, lo que lo hizo recordar que en Cábala se dice que “el Ángel de la Muerte es tan precioso, que cuando lo ves (a él o a ella), te enamoras tanto y tan de prisa, que se te sale el alma por los ojos”.

Y así decidió que ella tenía que ser Muerte.

Ella es Cinnamon. La “Muerte” original.

 

Más allá de su aspecto, Neil Gaiman no quería una muerte agobiada por el peso de su labor, que se obsesionara demasiado, o que fuese inhumana al punto de ser completamente indiferente. El autor nos regala entonces a esta chica que cualquiera querría conocer al final, alguien que se interesara.

Es así como nos encontramos con ella al menos en dos grandes momentos: “Muerte, el Alto Coste de la Vida” y “Muerte, lo Mejor de tu Vida”, sin contar relatos como “Un Cuento de Invierno”, “La Noria”, e incluso una historia en formato manga llamada “A las Puertas de la Muerte” dibujada por la talentosísima Jill Thompson.

Un cómic de interés público

Sin embargo si tuviese que destacar una historia de Muerte, es “Muerte habla sobre la Vida“, una historia de Neil Gaiman y Dave Mckean de sólo 7 páginas que apareció como anexo en varios comics para adultos en Diciembre de 1992, incluyendo el #46 de The Sandman.

La historia, simple, liviana y a la vez de tono informativo, nos muestra a Muerte rompiendo la cuarta pared para dirigirse al lector y hablarle sobre el SIDA. En su manera particular de hablar, cercana pero certera, la hermana de Sueño explica y expone datos y aclara dudas acerca de las relaciones sexuales, el uso del condón y el SIDA en general. Para esto abandona su belleza y candidez sobrenatural y se muestra como una mujer de aspecto más sencillo e incluso más maduro, con líneas de expresión en su frente y que con la ayuda de un avergonzado John Constantine, un condón y un plátano, entrega información importante y que NUNCA pasa de moda.

 

Muerte ama la vida. La admira, la añora. Y por eso la elegimos como la heroína del día #1

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