Dragon Ball es una serie que ha llegado a más de una generación en más de 20 años, con un legado difícil de igualar. Muy pocas personas podrían decir que no tienen idea de quién es Goku o a qué serie pertenece. Y es en esta línea que hoy hablaremos de uno de los personajes más importantes de la saga: Hoy corresponde hablar de Bulma.

Chica genio y heredera del imperio creado por su padre en la Corporación Cápsula, Bulma ha aparecido en Dragon Ball desde el primer capítulo, convirtiéndose en uno de sus personajes más entrañables.

Si bien hay muchas otras mujeres a lo largo de la historia, ninguna se le compara. Bulma trajo a la televisión -al menos la chilena -una heroína femenina que no se conocía: la adolescente empoderada. Sí, porque con sus 16 años, decide comenzar a recorrer el mundo sola, armada de los inventos de su familia y su radar del dragón, valiéndose de su propio ingenio -y belleza -obtiene siempre lo que quiere. No por nada es uno de los personajes que más cambios y evoluciones muestra, además de ser el más completo.

A lo largo de las sagas de Dragon Ball, Bulma nunca  ha estado fuera, y es que posee una versatilidad como pocos personajes. Seamos honestos, si fuera Sayayin las haría todas, pero como no lo es, se casa con uno y la hace igual (y no con cualquiera). Es guerrera, ingeniera, madre y pareja. Una de las cualidades de Bulma es que no importa lo que haga su personaje jamás pierde femineidad, nunca se masculiniza, sólo se hace más rudo acorde a la situación. A diferencia incluso que el propio Goku, que es el protagonista, a ella la hemos visto en múltiples escenarios, cambiando atuendos, modificando actitudes ¡Hasta con guagua! Sin perder eso tan especial que la hace única y querible.

Elegimos a Bulma porque la hemos visto crecer. La vimos cambiar, modificar sus prioridades, pasar de la ambición de encontrar las esferas del dragón para pedir novio a buscarlas con el mismo ahínco para salvar a sus seres queridos. Bulma es una bakan, la muerte más llorada y la resurrección más esperada. Y por eso es  nuestro #3.

¡Comenta!