La sinopsis oficial de Cloud Atlas la define como “una exploración de cómo las acciones individuales impactan en las vidas pasadas, presentes y futuras, cómo una sola alma se forma de un asesino en un héroe, y un acto de bondad ondea a través de los siglos para inspirar una revolución” y creo que no hay mucho más qué decir al respecto.

Basada en el libro de David Mitchell (que también publicó Mil Otoños, considerado el libro del año 2011), Cloud Atlas cuenta la historia de seis vidas que -sin saberlo -están entrelazadas, y cuyas acciones serán significativas para otro que -en el futuro -nunca tendrán el honor de conocer. Una aventura maravillosa de 598 páginas, pero -en lo personal -muy difícil de leer.

“Hay veces en que la liebre de la incredulidad sale zumbando con tal rapidez que el galgo del lenguaje se queda a verla venir sin tan siquiera moverse del cajón de salida.” 

Una de las particularidades de esta historia es que al tratarse de seis relatos diferentes, cada uno merece su estilo. Mientras que “El diario pacífico de Adam Ewing” nos transporta a una travesía con fines comerciales, pero que se convierte en una aventura de riesgo y una lección sobre la esclavitud, al capítulo siguiente nos transporta a las “Cartas desde Zedelgheim“, donde un joven músico lee el diario de Ewing, que fue publicado, y busca obtener de un viejo maestro la técnica para escribir su gran obra, el atlas de las nubes. Esas cartas iban dirigidas a un joven, que años después sería parte de la historia de Luisa Rey, de la que ella escribiría en su libro “Semivida“, cuyo borrador va a parar al escritorio de un viejo editor, inciando “El horrible calvario de Timothy Cavendish“, quien luego de hacerse millonario a expensas del libro de un autor que termina en la cárcel por matar a un crítico (y volverse best seller con ello), debe huir a un asilo de ancianos, donde queda prisionero por la tirana enfermera Noakes. A raíz de su historia, vende los derecho para hacer una película, que sería el último resabio de “humor” que podría ver Somni-451, iniciando así su historia (una de las más llamativas de la película). Todo esto presentado de maneras distintas, adecuándose a su propia historia. Finalmente el centro y el extremo de estas historias (que es lo más increíble), está en un único capítulo llamado “El cruce de Slooshla y toda la pesca” donde una civilización post apocalíptica encuentra en Somni, una deidad en la cual refugiarse. Como ven las historias se conectan, pero no se tocan, ya que los personajes no conocen la historia que les antecede, ni perciben la manera directa en que les afecta.

¿Qué determina las consecuencias? Las acciones depravadas y las acciones virtuosas ¿Y qué determina las acciones? Las creencias. 
Las creencias son al mismo tiempo el premio y el campo de batalla, ya sea en el interior de la mente como en el espejo de ésta, vale decir, el mundo.

Luego de esto no me queda mucho más que recomendarles esta increíble historia, que lean el libro, con calma y paciencia, porque tiene tantos detalles que volverán en la lectura más de una vez ¿pero lo vale? definitivamente. Porque “Cuando exhales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido más que una minúscula gota en un océano infinito… Y sin embargo ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?” 

 

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