Cuando el mundo supo que la próxima entrega de Assassins Creed revelaría el origen de la hermandad, el hype inundó nuestros encapuchados cuerpos, luego se agregó que la trama nos llevaría hasta el antiguo egipto, y cuando prometían darnos respuestas empezamos a hacernos mas preguntas, como por ejemplo ¿Qué tipo de ciudades nos entregaría esta saga?, ¿Quién estaría ahora en el Animus?, ¿Cómo conectaría esta historia con el primer juego?, y muchas más, el momento llegó, lo jugamos, no dormimos, y por supuesto, lo reseñamos obviamente sin spoilers.

¿Entonces así era antes?

El primer hito que marca el juego es ser el primero que comienza sin contar el conflicto entre asesinos y templarios, pues encarnamos a Bayek el Medjay del Faraon, ¿qué es un Medjay?, sería algo así como consejero guardaespaldas del Faraon. La historia comienza con Bayek volviendo de un misterioso viaje el cual parece haber empezado un año atrás con un trágico suceso, cuesta acostumbrarse a la mezcla de idiomas (te recuerda un poco a los gitanos de Romane), pero está bien subtitulado y logras acostumbrarte. Al comenzar a jugar te das cuenta que las cosas se hacen de manera distinta a otros títulos de la franquicia, principalmente porque tenemos que conseguir materias primas para mejorar nuestros ítems, por lo que tenemos que cazar (si eres un acérrimo defensor de los animales puede que esta parte no te guste y lamento decirte que se da mucho) e interceptar caravanas de comerciantes y soldados para hacerte de metales en bruto, los mapas son gigantescos, y no creas que los desiertos no tienen nada que ofrecer, podría ser uno de los mapas mas grandes que nos ofrece la franquicia, comparándose con Black Flag, puesto que Egipto no es el único territorio que recorremos, y ese es el único spoiler que daré en esta reseña.

¿Algunas mejoras?

Si bien antes dije que los animales no lo pasaban muy bien en esta entrega, hay dos excepciones muy notables, la primera es la montura. Nuestro fiel camello (porque obviamente si estamos en el desierto habrá camellos), nos deja personalizar su montura, desde cambios de color, hasta poder usar un unicornio (claro, pagando un par de dólares), pero eso no es todo también contamos con nuestra fiel águila Senu, que nos da una vista periférica del entorno, lo que permite encontrar ítems de manera mas fácil, y también pasando algunos niveles podrá distraer y aturdir a los enemigos. Esto le da una utilidad distinta a los Atalayas, ya que ahora servirán para ampliar el rango que alcanza Senu. También volvemos con los ambientes submarinos, la novedad es que podemos aguantar más la respiración bajo el agua y podremos combatir cuerpo a cuerpo con animales hostiles como cocodrilos o hipopótamos. El sistema de pelea está completamente renovado, el daño va directamente relacionado con el arma que portemos, y esto también influye en la velocidad que tengamos. Además de acumular experiencia para subir de nivel, la cantidad de armas a las que podemos acceder es considerable y lucharemos con fuertes guerreros y quizás algo más.

Finalmente, ¿Cómo afecta este juego a la saga?

Me atrevo a decir que nos encontramos con uno de los juegos más ambiciosos de la saga, y quizás podrías pensar que BUGisoft no podrá con tanto, pero el juego no cuenta con las clásicas fallas que contaban las entregas anteriores, es más, funciona bastante bien y esperamos que próximas actualizaciones mejoren más esta fantástica aventura, a pesar de no contar con la clásica hoja oculta, tenemos una historia sólida, una pequeña conexión con la película y un buen desarrollo, la ambientación es hermosa y tenemos mucho que recorrer, tan solo basta con poner un poco los pies en la arena.

¡Comenta!