El pasado 19 de junio se dio término a la tercera temporada de “Better Call Saul”, el spin-off de la exitosa serie “Breaking Bad”, que da cuenta de los orígenes del abogado “Jimmy Mcgill”, y como este termina transformándose en el habilidoso y sin escrúpulos jurista “Saul Goodman”. (Personaje interpretado por el premiado y elogiado Bob Odenkirk.).

 

Después de dos temporadas centradas en los conflictos éticos-jurídicos del abogado, conociendo sus orígenes, interés amoroso y problemas familiares,  “Better Call Saul” arranca su tercera temporada, con un Jimmy absolutamente arrinconado por su hermano “Chuck Mcgill”, quien está empeñado en acabar con la carrera legal de su hermano. Al mismo tiempo, por medio de “Mike Ehrmantraut”, continuamos conociendo el imperio de sustancias ilícitas, manejado por “Gus Fring”,  y la lucha de éste último en el territorio de la familia Salamanca.

Con estas dos tramas, los viudos de “Breaking Bad” tenemos material de sobra para seguir encantándonos con esta gran obra, y lo mejor de todo, es que la serie de “Vince Gilligan” ya tomo rumbo propio, teniendo sus propios méritos para diferenciarse de la matriz.

 

Sin embargo, muchos fanáticos pedían a gritos ver más de “Saul Goodman” y menos de “Jimmy Mcgill”, lográndose cumplir esta petición con creces en esta temporada, donde no sólo se nos presenta el momento intelectual que llevo a Jimmy, crear su seudónimo, sino que somos testigos de los trucos más sucios del abogado, para mantenerse en el ejercicio de la profesión y poder “parar  la olla”.

 

Con trampas y jugadas maestras, pero no por eso poco éticas, Jimmy tiene una temporada llena de problemas en donde está peligrando su carrera como abogado. Lo anterior, se genera  ante una dosis de su propia medicina, que le fabrica su hermano Chuck, quien lo graba confesando una adulteración de documentos que decanto en la pérdida de un gran cliente para la firma “Hamlin, Hamlin & McGill”.

 

Con todo en contra, nuestro protagonista no está dispuesto a hundirse sólo y usara toda su astucia para ir zafando los obstáculos que le genera la trama. En este mismo orden de ideas, se nos brinda uno de los mejores momentos de la serie, cuando Jimmy en la compañía de “Kim Wexler”, se enfrenta a su hermano Chuck en una audiencia ética en el Colegio de Abogados, destinada exclusivamente a acabar con los sueños y profesión de Jimmy.

 

Así, es en el episodio 5 de la tercera temporada – llamado “Artimaña”-  donde vemos el mejor reportorio del abogado, donde brota y saca a relucir todo lo que conocimos de “Saul Goodman”, para destrozar en estrado a su hermano Chuck, con una estocada realmente épica, que de seguro te dejara con la boca abierta, siendo por lejos uno de los momento más esperados por hooligans de Jimmy.

 

Si quedaste corto… invento de accidentes, negocios “truchos” y engaños a su misma clientela – los ancianos de Sandpiper – son algunos de los mejores tintes de la temporada, que terminaran de reafirmar el gran éxito que está teniendo este spin-off, que muchos ya catalogan como el mejor drama del año.

 

Según mi criterio, lo positivo de “Better Call Saul”, es la presentación de una serie del género judicial muy distinta a otros productos. Como los son por ejemplo los abogados de “Suits”,  que mantienen mayores recursos e influencias para ganar sus causas, a diferencia de Jimmy, quien logra todos sus objetivos, con los recursos más “flaites” que te puedas imaginar.

 

Finalmente, creo que la nueva metamorfosis de la televisión, tiene como principal virtud, que puede ser contada sin que sepamos de la existencia de “Breking Bad”. Lo anterior, al contener la serie una gran gama de personajes, que no conocimos en la serie de “Heisenberg” y que necesitamos saber, si terminan siendo víctimas del presionado letrado. Es en este punto la angustia del espectador, que pide a gritos respuestas…. para saber cómo de derrumba todo.

 

¿Quieres más de Jimmy o prefieres más de Saul?, la respuesta, esperamos tenerla en la cuarta temporada, confirmada por la AMC. 

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