El integral de Juan Buscamares, editado hace muy poquito por Planeta Comic, no es sino la culminación de un largo camino, que comienza con la primera publicación de esta serie de 4 números entre los años 1997-2003. Buscamares es considerada una de las historias clave del cómic nacional (aunque no haya sido editada en Chile sino hasta ahora), y es avalada también por grandes autores como Francisco Ortega (Salisbury, Mocha Dick), y Baradit (Historia secreta de Chile), recordándonos además que su autor Felix Vega, es uno de los grandes herederos de la primera escuela de la historieta nacional. Hijo de la pintora Ana María Encina y el historietista Oscar Vega (Oskar), co-creador de Mampato, este autor lleva el comic en su historia familiar, y pudimos compartir con él sus impresiones, vivencias y claro, eso que hace de Juan Buscamares uno de los grandes lanzamientos del 2017.

De la ilustración científica a Moebius

Antes de caer en el cliché, lo cierto es que los inicios de Felix en el Comic no guardan una relación directa con su padre, sino que llegó a este mundo por otra vía:

“A los 14 años tomé una revista “Fierro” -donde años después tuve la suerte de dibujar la portada del último número. El #29 en 1992 -y ahí veo una historia de Moebius que se llamaba “Balada”. Era una historia corta, de 6-8 páginas, que comenzaba con uno de estos típicos personajes de Moebius, que va sobre un dinosaurio leyendo el libro “Iluminaciones” de Arthur Rimbaud y citándolo en medio de la selva. Cuando leí esa historia -que acaba de una forma impresionantemente brutal y que te descoloca, yo decidí hacer esto. 
Yo quería ser dibujante científico de enciclopedias. De hecho la ilustración de portada de Juan Buscamares es prácticamente una ilustración científica. Quería estudiar paleontología, astronomía, y estaban todos muy felices, sobretodo mi abuelo, que era médico. Había visto también a mi padre y sus colegas, que pasaban por una época muy dura, a pesar de que ellos venían de la escuela de oro, así que yo no veía tan entretenido ser dibujante de historietas. Pero vi esa historia de Moebius y me voló de tal manera la cabeza que dije: voy a dedicarme a hacer historietas, porque quiero llegar a esto. Así que llegué aquí por culpa de Moebius, no por culpa de mi papá, que sin embargo que me ayudó mucho. De hecho mi padre, que era un gran acuarelista, coloreó el primer tomo de Juan Buscamares, gran parte del segundo y un poco del tercero.” 

Herencia Europea y la representación en imágenes 

Acerca de sus influencias a la hora de dibujar, Felix es bien claro al referenciar a quienes lo inspiraron, ya que Juan Buscamares se desmarca del estilo al que estamos acostumbrados tanto en formato, narrativa y dibujo.

“Las primeras historietas que leí fueron en la revista Mampato, donde además venían muchas historietas europeas, como Tin-Tin, Asterix, Bernard Prince y un montón de títulos que eran de la escuela Franco-Belga. Y yo, como otros de mi generación como Gonzalo Martínez o Martín Cáceres, tuvimos esa puerta a la historieta. Después comenzaron a llegar los superhéroes, pero en lo personal nunca me marcaron de la misma manera. Bernard Prince era como una película, los personajes estaban sudados y si había fuego se sentía el calor. Eran como reales. Uno busca en Spiderman y ahí había otros atractivos, como el traje, la perspectiva, y también otros colores. El color es clave en mi estilo, el color de estos comics que yo vi en Mampato fue determinante, antiguamente el color de Marvel y DC era muy plano.”

Otra de las cosas más llamativas de Buscamares es el referente europeo directo que recae en la figura del principito (que a Felix le llamó la atención desde la adaptación cinematográfica del 74, donde aparece Gene Wilder haciendo de zorro), comenta que “Buscamares en su especie de locomotora imposible con oruga, perdido en el lecho del mar seco, en el fondo está en una situación muy parecida a la del aviador en el principito. Entonces yo me imagino que si tu estás en el desierto, perdido, sin agua, esperas a este principito que en vez de corderos dibujaba ballenas.

También tiene que ver con esa frase tan famosa del principito de “lo esencial es invisible a los ojos”, que tiene que ver con toda una filosofía de la representación en imágenes. Yo no interpreto desde la postal cliché, sino que lo veo por cómo tú representas con imágenes, muestras una imagen para contar otra cosa. Después te explican el por qué del principito, que además es el único libro que aparece dentro de todo este mundo de Juan Buscamares.”

Las mujeres de Vega 

Sin duda uno de mis detalles favoritos del dibujo de Felix Vega son sus mujeres, las que él mismo describe como las “que no van al gimnasio”. Imnensas aún en la viñeta más pequeña, logra en su muy particular estilo reflejar belleza genuina con proporciones normales, trazos cuidados y líneas muy respetuosas.

“Georges Bess, el dibujante de El Lama Blanco, me dijo “me gusta cómo dibujas las mujeres, aprovecha eso” y al mes siguiente estaba en Barcelona, con Enrique Abuli, estaban buscando alguien que dibujara mujeres guapas, porque Altuna (Horacio) no daba abasto para el Playboy de España. Y ahí estuvimos con Abuli ocho años haciendo comics para Playboy.”

En el caso de Juan Buscamares, los personajes de Aleluya, Mara y finalmente la guía de Juan, resultan en imágenes que se roban las miradas.

“Cuando era más joven, estaba obsesionado con las ballenas, estaba pelando el cable con el Moby Dick de John Huston, entonces las ballenas estaban siempre, y después me rayé con los dinosaurios -tanto así que gané un concurso en Sábado Gigante de conocimiento sobre los dinosaurios. Entonces pasé de las ballenas, los dinosaurios, los tiburones y todo eso y a los 13-14 años descubro las mujeres y empiezo a dibujar y dibujar mujeres. Yo creo que tenía que ver con las hormonas…”   

Pero las mujeres y su inmensidad no son lo único que caracteriza el dibujo de Vega, sino también la manera en la que hace uso del espacio, los colores y el uso de la onomatopeya sólo como última ratio.

“Uno trata de narrar, de hacer economía de dialogos y terminar narrando con el dibujo y es más, terminar narrando con el color. Que el color sea narrativo. Mis historias siempre son al aire libre porque la idea es que el clima sea un personaje más.”

En términos prácticos, esta edición integral de Juan Buscamares, ampliada y corregida, con material extra, es una nueva joyita de las ediciones nacionales. Publicada por Editorial Planeta, ya se encuentra disponible en librerías y comiquerías. No se pierda la oportunidad de tener esta edición que además de maravillosa, encierra la primera publicación chilena en el extranjero y un registro visual poderoso de la pluma de uno de los hijos de la generación de oro del comic nacional.

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