En diciembre pasado se estrenó en Francia “A Fond” (A Toda Velocidad) del director Nicolas Bernamou, una comedia sobre las vacaciones de una familia que en su trayecto se topa con muchos imprevistos, y de los más insólitos. Cinco meses después, Francia tiene nuevo presidente, ¡aguante Macron!; y esta cinta llegó a los cines chilenos para hacernos reír y contagiarnos de adrenalina con toque franchute.

A Toda Velocidad, cuenta la historia de Tom (José Garcia), un padre de familia que decide comprar un nuevo auto justo antes de salir de vacaciones. Con adelantos tecnológicos un poco futuristas, el nuevo vehículo viene con un sistema de regulador de velocidad y, sin llevar mucho camino recorrido, el auto empieza a fallar, quedándose congelado en 120 kilómetros por hora, siendo imposible para Tom detenerlo. Sí, también nos recordamos de Keanu Reeves y su micro con la bomba en los noventas, con la increíble Máxima Velocidad.

Así, familia se compone por sus dos hijos, Lison y Noé, además de su esposa Julia (Caroline Vigneaux), quien está en los últimos días de embarazo. De colado llega el papá de Tom, Ben (André Dussollier), quien es un viejito de esos que no sabe dónde está parado. Ben no deja solo a su hijo y lo acompaña a todos los viajes, a todos sus eventos importantes, mientras deja a su haber varias embarradas que le costarán muchas discusiones durante el recorrido.

Esta cinta es la forma perfecta para salir un poco del cine gringo del cual estamos acostumbrados, no siempre los finales son predecibles o el tipo de humor es el mismo. Si buscas refrescarte con una novedosa comedia, A Toda Velocidad es para ti.

Porque A Fond es la perfecta mezcla entre risas y acción, ya que estos peculiares personajes deberán soportarse dentro de un auto que no puede detenerse. ¿Cómo lo harán con el resto de los autos? ¿Enfrentarán a la policía? ¿Qué pasaría si se topan con un taco? ¡Ve a tu cine más cercano lo más pronto posible para poder descubrirlo!.

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