En el género del terror hemos tenido de todo: slashers, payasos asesinos, casas embrujadas, niños malditos, zombies y extraterrestres. Y llegó la época de las posesiones diabólicas en que prácticamente el 90% de las películas de terror se tratan de jumpscares y fórmulas recosidas sobre familias acosadas por demonios. Ahí, en ese gran eslabón del cine estamos ahora, específicamente con el regreso deAnnabelle‘; la muñeca conectada con el universo de ‘El Conjuro’, y que con su “Creación” promete contar todos esos sabrosos detalles que quedaron en suspenso desde su primera entrega.

¿Será tan buena como indicó Rotten tomatoes hace unos días?, ¿estaremos siendo muy duros con las películas de terror del momento?. Vamos a verlo.

Un grupo de huérfanas versus Annabelle

Si la primera película se trataba de una muñeca poseída por una entidad demoniaca, esta precuela nos lleva al inicio de todo; el como una muñeca de colección recién fabricada se convirtió en el pasadizo entre la tierra y el infierno.

En cierto modo, todo el contexto tiene que ver con un grupo de niñas (y una monja latina) quienes sirven como la carne de cañón para adentrarnos en los misterios de la familia que dio vida a Annabelle, y aprender –a la mala– que hay puertas que son mejor no abrir.

Dentro del elenco destaca la gran Miranda Otto (‘Homeland‘). Aunque aparece tan poco que queda la sensación de que podría haber aparecido más tiempo en pantalla, aprovechando lo buena actriz que es.

También aparece Lulu Wilson como la pequeña heroína de la película. Esta cabra chica había aparecido en ‘Ouija 2: El Origen del Mal‘, en un rol muy parecido al de esta ocasión, solo que un poco más insoportable y gritona.

En la historia, se comienzan a explicar muchas cosas de la primera película que no quedaron tan claras; partiendo por el mismo nombre “Annabelle”, o como una muñeca fea llega a convertirse en un receptor de energías malignas. Lo cual hasta cierto punto es bacán, porque antes de seguir creando secuelas con otros monstruos de ‘El Conjuro’, es bueno conocer del lugar de donde proviene la muñeca.

A todo esto, a lo largo de la película se pueden ver varios guiños a las otras tres películas. E incluso, también hay escenas post créditos que adelantan lo que se viene de ahora en adelante…¿a quién pertenece la próxima película?, ¡chan!.

La fórmula del éxito

Annabelle es terrible wena“, me dijeron el 2014 cuando la película arrasaba la cartelera nacional. Pasaron unos años, y hace unas semanas me propuse verla entre la oscuridad y el frío invierno de Santiago (y sus buenas sopaipillas pasadas). Y loco, debo decir que me gustó más de lo que esperaba, porque encuentro que se atrevió a hacer cosas que la mayoría de los estrenos de horror nunca se atreverían a realizar. Hablo por ejemplo de incluir una secta satánica en el argumento, apuñalar a una mujer embarazada, o jugar con la locura de una madre al no poder salvar su guagua de las garras de un demonio (si la vieron, saben perfectamente de lo que les estoy hablando).

Si me pongo cuático: Diría que es mejor que El Conjuro 1, porque se desprende un poquito más de lo que siempre vemos en pantalla (gritos en la oscuridad, sombras pasando por atrás, y juegos religiosos que –en definitiva–no ayudan en nada). Lo único malo es que el final termina cayendo en lo mismo de siempre, y un personaje secundario termina salvando la situación en pos de los protagonistas que nunca se avispan a hacer lo correcto.

Si la fórmula de terror (esa que repiten hasta el cansancio) tuviera ingredientes, sería algo como esto:

  • Una vida perfecta, con una familia blanca estrenando nueva casa (por ejemplo).
  • Dos cucharadas de poltergeist.
  • Cinco litros de jumpscares.
  • Un segundo acto lleno de acosos demoniacos.
  • Un medium o/ religioso que provee la información a mitad de la película, entregando respuestas y soluciones.
  • Un final feliz para dejar contentos a todos.

Así ha sido desde hace mucho tiempo, y lamentablemente el universo de ‘El Conjuro‘ no se salva de las garras de Hollywood, ni de esta fórmula que crea verdaderas salchichas de terror.

Annabelle 2‘ es exactamente así, solo que en esta precuela se pueden ver detalles de como fue creada, y de la primera vez que es poseída por una un demonio a raíz de la muerte de una pequeña llamada Annabelle Mullins en 1945. Cosa violenta en un principio, pero que en la hora y 49 minutos que dura la película no se ve más de lo que siempre vemos en las películas de verano gringo. En otras palabras: chiste repetido, huele a podrido.

Probablemente a estas alturas las grandes productoras ya han hecho toda una falsa campaña contando que esta historia es real, y que la muñeca está encerrada en una de las bodegas de los Warrens, y bla, bla, bla… Pero como ustedes saben muchas de esas cosas “verídicas” son simplemente una exageración para llenar las salas de cine a más no poder.

Conclusión diabólica

Si te gustan las películas de ‘El Conjuro’ esta te va a gustar mucho. No por la originalidad o los efectos especiales, si no porque es un capítulo en los archivos Warren, que hasta ahora estaba incompleto.

Por el contrario, si te gusta el terror independiente, esta película puede servir como una buena canción de cuna antes de dormir. Sueño seguro si la ves un viernes en la noche luego de una semana intensa de trabajo.

Si se tratara de niños y terror, al menos yo prefiero títulos como ‘El Espinazo del Diablo‘ o la próxima ‘IT‘ el 7 de septiembre (¡esa si que se viene con todo, me dijeron!).

Eso por ahora. ‘Annabelle 2: La Creación‘ se estrena este jueves 17 de agosto en los cines locales, con todo el color del mundo y muñecas horribles de “esas” que uno solo le compraría a su hijo para dejarlo con un trauma de por vida.

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