Debido a su estreno previo en Gringolandia, Assassins Creed era una película con un peso muy grande a sus espaldas, y aunque en mi opinión es una franquicia de videojuegos que está algo cerca de perder el rumbo, los trailers cargados de acción, novelas, comics e incluso una parodia con gatitos en YouTube (Assassin’s Kittens), nos daban la esperanza de que algo bueno podía salir, así que solamente puedo decir ¡GRACIAS LO PASÉ MUY BIEN!

Al enterarme de la mala crítica con la que venía, entré muy nerviosa al cine, creo que verla en 3D le da un plus enorme, y realmente fue una experiencia bastante agradable, entendí que las criticas apuntaban en que la película se tropieza consigo misma tratando de entregarte mucha información en poco tiempo, y es cierto, pero aun así no deja de ser entretenida. Si en los trailers te impresionaron las peleas, el parkour y la acción, puedes darte por pagado, y si eres un purista del juego, alto mando de la orden de los asesinos, también los respeta mucho. El uso de cámaras aéreas (como cuando conquistas un atalaya) es un gesto que se agradece mucho y da la sensación de estar jugando, cosa que nunca había sentido en otra película de videojuegos, el hecho de haber creado un protagonista totalmente ajeno a la línea temporal de los juegos les da la libertad de desapegarse de esta, a pesar de que mantiene los conceptos y el conflicto central del juego.

Crearle una propia historia al paria de Cal Lynch, es algo que recayó en los hombros de Magneto. Fassbender es un crack, el tipo logra captar la miseria de un personaje que desde el primer minuto que aparece nos da a entender que no sabe lo que quiere, aunque deja bastantes cabos sueltos, no son lo suficientemente relevantes para sacarte de la película, el personaje de Aguilar, el antepasado, nos regala buenas escenas de acción, mucho parkour y chocolate al suelo, un gran uso de armas, donde no podía faltar la más clásica del juego “La Hoja Oculta”. En cuanto a los villanos, creo que están bien, pero solo bien. Tenemos a un gran actor, Jeremy Irons, que interpreta a Alan Rikkin, una gran personificación del perfil de Los Templarios (¡BUUUU!), una antigua orden que busca hacerse con las libertades del hombre, un buen villano, claro de su objetivo y que no dudará en hacer lo que sea para conseguirlo. Es aquí donde el bando de los malos muestra lo malos que son, teniendo – a mi parecer – al personaje más bajo de la película: la Dra. Sophie Rikkin. Interpretada por una muy inexpresiva Marion Cotillard, por esa “maravillosa” actuación en Dark Knight Rises, (que concluyó con una muerte épica), no se le tenía mucha fe y lo demostró con un personaje poco claro, que transita entre el bien y el mal y que genera más confusión que cualquier otra cosa en la trama, aunque la película cuenta con un reparto más extenso que estos tres personajes, el resto del casting se dedica a representar a personajes random en los videojuegos, esos que están programados para hablar siempre del mismo tema, lo que es otro punto muy bajo.

Me atrevería a decir que lo mejor que tiene la película, es que de verdad cumple con lo que promete: se nos vendió una película de un videojuego que habla sobre el conflicto que durante siglos han llevado dos facciones que luchan por uno de los tesoros más grandes que tiene la humanidad, el libre albedrío, la libertad de tomar decisiones, y ese es uno de los puntos altos en la película, porque se nos muestran personajes que representan el espíritu de cada facción: Cal Lynch va mostrando la solemnidad, el heroísmo y la lucha del credo de los asesinos y como jugador de Assassins Crees lo valoro mucho, y Alan Rikkin nos muestra el poder y la ambición de los templarios, esta suerte de Tribunal de los Búhos conformado por la elite de la elite, y es esta dualidad -que se enseña de una forma muy apegada al juego- la que finalmente logra convencerme. Eso y las escenas de acción que están hechas con mucho amor, hombres por los aires y patadas voladoras.

En conclusión, los invito a pasar un rato agradable con Assassins Creed, una película que si bien no ganara ningún Oscar, es un buen panorama para el fin de semana. Ahora, si te dejas influenciar por la crítica te invito a entrar en la sala, esperar que las luces se apaguen y recordar que…..Nada es verdad, todo está permitido, actuamos en las sombras para servir a la luz: somosasesinos (sonido de la hoja oculta matando a alguien y música muy…muy dramática)

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