Nos deleitó con Furiosa en Mad Max: Fury Road y ahora vuelve con otro personaje potentísimo en el rango de las mujeres de acción y es que uno de los puntos altos de Atomic Blonde es ese: la interpretación de la increíble Charlize Theron, de 42 años (Sí, 42, se los digo para que queden tan negras como yo).

Érase una vez un muro.

Lorraine Broughton es una espía de alto nivel que se traslada a Berlín para recuperar información clasificada, que podría comprometer a una amplia red de agentes activos en la unión soviética. Todo esto al alero de la caída del Muro de Berlin en 1989.

En esta adaptación de la novela gráfica “La Ciudad Más Fría” (Antony Johnston), el director David Leitch (John Wick), traslada la dinámica de las tradicionales películas de espías, y la potencia con este personaje que no deja de sorprender. Lorraine es una verdadera Femme Fatale, ruda, ágil, increíblemente hermosa y poderosa, que sin embargo guarda espacio para un par de momentos emotivos. Una mujer resuelta que sin duda alguna destaca en su entorno, en compañía de un siempre creíble James McAvoy en el personaje de Percival, un agente que estará ahí para ayudarla… o tal vez no.

Por tratarse de un género ya probado, puede que la trama no parezca muy llamativa, pero si hay algo que destaco de esta película además de Charlize Theron son sus secuencias de acción y la música, con canciones increíbles mientras nuestra Furiosa anda repartiendo combos y patadas como la más experta.

También su relación con los otros personajes está muy bien desarrollada. Desde no confiar abiertamente en Pércival hasta el affaire con la hermosa Delphine, Lorraine deberá lidiar con una serie de obstáculos, generar contactos y sacar a relucir no sólo su belleza y sus habilidades, sino que incluso su ingenio (y el uso del picahielos).

La película es sin duda muy entretenida y recomendable. Resulta ágil, interesante y está plagadísima de acción. ¿Aún no la ve? Vaya. 🙂

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