Brillando con luz propia, el regalo nostálgico de Netflix está encandilando a todos sus fanáticos con uno de los mejores dramas de los últimos años, repitiendo la receta lograda por los zares de metanfetamina.

El 11 de Abril se estrenó la tercera temporada de Better Call Saul, donde continuamos disfrutando de los orígenes del “Consultor Legal” de Walter White y Jesse Pinkman. En esa línea, transitamos desde su verdadera identidad, el valeroso Jimmy Mcgill, a un Abogado corrupto pero habilidoso para defender los intereses de los criminales de Nuevo México, conocido por todos como Saul Goodman.

En ese contexto, se nos presentaron los inicios de su carrera jurídica y cómo su entorno y malas decisiones están transformando a Jimmy, en el deshonesto Abogado creado por Vince Gilligan y el guionista Peter Gould. Un camino muy similar al paso Walter White-Heisenberg, pero con principios distintos y con una problemática familiar lastimosa, que te mantiene silente durante su proceso.

Con tintes de humor negro, pero con un trasfondo inteligente que perturba a medida que se va desarrollando la serie, “Better Call Saul” logra -con sutiles detalles- angustiar al televidente con mucha compostura, en un vaso que se va llenando poco a poco, pero que en cualquier momento se va a rebalsar, en el resultado que ya conocemos.

Así, su final de segunda temporada logra ese punto de quiebre, al poner en jaque a nuestro protagonista, con una “trampa” fabricada por su hermano mayor, Charles “Chuck” MgGill, que poco a poco está sacando el velo que protege a Jimmy. Ante este escenario, la serie retoma el punto de quiebre creado, nos traslada a un flashforward muy interesante y continua paso a paso, caminando a una tragedia griega que conocemos, pero que necesitamos entender.

Si esto fuera poco, la serie mantiene otros puentes provenientes de “Breaking Bad”, como la vida de “Mike” Ehrmantraut, con un género gansteril que se acopla adecuadamente a la clasificación judicial de su trama. Ante esto, hablar de crimen organizado, permite que esta tercera temporada nos entregue uno de los cameos más épicos de toda la serie, con la presencia de Gustavo “Gus” Fring, quien regresara con la fachada de los “Pollos Hermanos” y todo lo que ello involucra.

Personalmente creo que no es útil entregar grandes spoilers, cuando la serie nace de uno. Lo que importa de esta propuesta es su fibra y la posibilidad de disfrutar de un guión impresionante y grandes interpretaciones, gracias a un equipo de trabajo que esperamos nunca deje de seguir creando.

¿Ya viste la el capítulo 3×01 de “Better Call Saul”?

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