Seamos honestos

Hace dos años fui uno de los que se atrevió a defender la idea de ‘Cincuenta sombras de Grey‘, porque considero súper importante que la gente se acerque a la lectura, sea cual sea su género, y porque estamos en una época en que la liberación femenina merece tener un espacio de fantasía, aún cuando se trate de un argumento erótico-masoquista. Está bien, total es ficción y la verdad es que personalmente me alegra ver a mujeres de todas las edades corriendo a comprar un ticket para ver algo que en otra década hubiera sido impensada.

Y en ese sentido, más allá del guión y la actuación que la película pueda tener, ‘Cincuenta sombras de Grey‘ logró ser uno de los títulos que tuvo mayor recaudación el 2015. Esto último hizo que hoy, dos años después, podamos tener en nuestros cines la secuela que promete explicar el lado más “oscuro” del millonario, ese lado secreto que sólo conocen las sumisas que han accedido a la sala roja, el lugar donde el sexo y el dolor se suman como un solo placer.

¿Buena o mala?

No me gusta ser tan radical para dar una opinión. Pero creo que ‘50 sombras más oscuras‘ no deja de ser un pop corn dedicado a los fanáticos y fanáticas de la franquicia, ideal para el Día de los Enamorados, y sí, es un buen estimulante para llegar fogozo/a a la casa. Incluso, es mucho más ardiente que la película pasada, lo cual hasta cierto punto es válido porque no pierde la esencia del juego erótico y los límites del dolor quedan en el pasado.

Ahora. Si eres uno 50sombrasLOVER de corazón y talibán, te recomiendo que no sigas leyendo esto porque no te va a agradar. Además, esto viene con SPOILER:

Esta secuela hace que la primera parte sea buena

Los primeros 20 minutos de la película son de hecho interesantes, uno comienza a descubrir que Christian Grey tiene la escoba en su anteriores relaciones partiendo por la mujer que abusó de él cuando era más joven, Elena Lincoln (interpretada por el sex symbol noventero Kim Basinger), y con una chica que quedó con problemas mentales tras ser su sumisa anterior. Hay un tercer antagonista que es el jefe de Anastasia, y que quiere a toda costa acostarse con ella como una forma de “competir” de macho a macho contra Christian. Lo penca es que todas sus apariciones se reducen a dos por cada personaje, y lo que parecieran ser nuevos problemas, terminan por ser anécdotas innecesarias.

Pasa que con el correr de la película uno empieza a cachar que nada termina por cuajar, y los personajes antagonistas no aportan en nada a la historia. No influyen, no perjudican, no transforman absolutamente nada. Y las situaciones entre Anastasia y Christian pasan de ser momentos románticos, a escenas que rayan en lo absurdo. Diálogos y escenas en que uno llega a pensar en el clásico “¿Me es-tai we-bian-do?“. Y eso que la película le da duro al tema del control que el loco tiene sobre Anastasia, la lleva, la trae, le sigue comprando todo, e incluso no deja que haga bien su trabajo. Cosas que para algunos puede resultar ultra machista, pero que la fanaticada sigue pensando que es normal de un enamorado. Bueno.

Lo poco que había ganado en su anterior película, ahora termina por perderse en ‘50 sombras más oscuras‘ en un abismo que solo queda por liquidar con una tercera parte.

Quizás lo único bueno de todo fue que la banda sonora que encabeza ZAYN sigue sonando en mi cabeza de la misma forma en que ‘The Weeknd‘ hizo lo suyo con ‘Earned it’, y que llegó a estar nominada en los Oscar como Mejor Canción el año pasado (ok, no es la mejor banda sonora, pero si reconozco que la primera parte tenía buenos temas).

Esta nueva película convierte la historia en una telenovela romántica, y deja de lado todo lo interesante de este mundo que en algún momento pensamos era “diferente”. Todo se volvió predecible y hasta un poco ridículo (esa escena del helicóptero realmente no sé en qué estaban pensando), cosas que de alguna manera nos dan a pensar que todo el éxito de ‘Cincuenta Sombras‘ viene desde la expectativa/promoción, y no así de una buena realización.

Me parece curioso que viendo la tele, las muchachas hayan salido eufóricas de la avant premier (con regalitos, antifaces y fotos). Y en la función de prensa la gente moría de la risa porque no podía creer lo que estaba viendo en pantalla. No voy a utilizar la palabra “mala” en esta ocasión, pero definitivamente no es una película que recomendaría en Nerdix, donde ustedes saben que nos preocupamos de decir las cosas con verdad.Si lo que quieren ver es cuerpos desnudos (me lo han preguntado), les digo al tiro que no van a encontrar nada que no hayan visto en la primera parte. Hay nuevos juguetes sexuales, pero creo que en internet se pueden encontrar cosas más hardcore y creativas. Lo digo, porque si en la primera parte vimos como Anastasia era seducida por Christian (que era lo interesante), ahora los roles se invierten y solo queda ver como hay sexo sin sentido, y sin una gota de buen gusto. Es como si todas las escenas de sexo hubieras sido rodadas solamente para recordarnos que los actores son humanos y no robots.

Quizás el error fue dar en el gusto a las primeras críticas de la primera parte, y quisieron hacer algo más parecido al libro. Lo cual me parece el doble de absurdo porque libro y cine son cosas diferentes. De hecho se nota que esta película esta dividida en capítulos, que no logran explotar el verdadero propósito de esta entrega: mostrar el lado más humano de Christian Grey, y por el contrario genera mas risas que intriga.

Si eres fanático/a, anda a verla y quédate después de los créditos porque hay un avance de la tercera y última parte. Y si tienes que acompañar a tu polola/o a ver esta película, te deseo mucha suerte.’50 sombras más oscuras‘ desde este jueves 9 de febrero solo en cines.

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