La crítica internacional se derrite ante los pies de Dunkirk, y es que no es difícil ignorar a una excelente puesta en escena acompañada de una de las mejores bandas sonoras de Hans Zimmer (haz click y escúchala, por favor).

Nolan se caracteriza por “volarnos la cabeza” con sus historias, pero esta vez no tiene tanta libertad, ya que es una obra basada en hechos reales, específicamente de la operación “Dínamo” en la Segunda Guerra Mundial. Es una nueva apuesta abordada con ambición y que gracias al excelente elenco, supera cualquier expectativa.

Para los menos historiadores, Dunkirk es una localidad de Francia, clave durante los episodios vividos en la Segunda Guerra. En ella, los Aliados perdieron contra Alemania, quedando varados miles de franceses, ingleses y belgas. La película aborda la operación de rescate de estos soldados, sin certeza de poder lograrlo.

Al ver Dunkirk se puede vivir la tensión, que acompañada de la música, te sumerge en la película. Prácticamente te olvidas que estás en el cine, siendo una experiencia de inicio a fin. Y sí, está calificada como una cinta de guerra, pero no es “la típica” película de guerra. Esta deja de lado la morbosidad, las coreografías y se centra en las historias anexas que se sumergen en la esperanza y la desesperación.

Quizás a primera vista, cuesta un poco desenredar los dramas personales de cada personaje. En esto es en lo que podría parecerse a sus predecesoras, Interstellar o Inception, ya que sin ser de ciencia ficción, es igual de intrigante y te mantiene alerta esperando el desenlace. Como siempre, vale la pena verla más de una vez.

Si quieres entender un poco la trama antes de verla, te cuento que se desarrolla en tres puntos clave, el mar, la playa y el aire.En cada uno se presentan historias con actores geniales como Tom Hardy (The Dark Knight Rises, Inception, The Revenant) y Cillian Murphy (Batman Begins, Inception), también vemos el debut de Harry Styles (cantante y ex integrante One Direction) en la playa con el protagonista: Fionn Whitehead.  Cada uno con un cuento diferente, se ven inmersos en un contexto de supervivencia en donde sus verdaderas personalidades e intenciones se revelarán.

Fue maravilloso ver a actores “nuevitos”, jóvenes con una corta carrera, compartir pantalla con ganadores del Oscar como Mark Rylance (Bridge of Spies) o el maestro Kenneth Branagh (Frankenstein, Hamlet). También aparece James D’Arcy a quien recientemente vimos como Jarvis en la serie Agent Carter. Esa es la mezcla que le da frescura y al mismo tiempo un toque épico en cuanto a actuaciones y construcciones de personajes.

Por todo lo anterior, quedas más que invitado a ver y disfrutar Dunkirk. Si quieres la experiencia completa, recomiendo que la veas en el cine y en pantalla Imax. No por cosa de gustos, sino que fue grabada con este tipo de cámara, por lo que se disfruta más de la música y los efectos de sonido. Sin duda, una de las mejores películas en lo que va del año. Nolan, la hiciste otra vez.

 

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