En primer lugar, la respuesta es NO. Y tengo razones para fundamentar lo que digo. Mamoru Oshii es uno de mis directores favoritos, y Ghost in the Shell un obligado en la cinematografía de mi vida, así que créanme cuando les digo que yo vi esta película como fan, y salí conforme, pero hay puntos que debemos entender, sino vas a salir enojado del cine, y yo quiero que salgan todos contentos:

1.- Ghost in the Shell es un Universo

Entender Ghost in the Shell sólo como la película de 1995 es ser mezquino con la obra, y eso en todo orden con la ciencia ficción. Porque antes del anime hubo un manga, y luego hubo juegos, más películas, una serie, hay música, entonces ir a ver una película esperando una imitación de una pequeña -pero significativa -parte de su universo es quedarse corto. Las obras que conforman el mundo de Ghost in the Shell no necesariamente siguen una continuidad, sino que juegan con el concepto de Ghost (que ya expliqué en ESTA nota), y sitúan a los personajes de la manera que mejor les acomode.

2.- ¿Me quedo con la Original? 

En la idea anterior, hay que entender que esta película no es Ghost in the Shell de 1995, no es Ghost in the Shell: Innocence, y tampoco es Ghost in the Shell: Stand Alone Complex. Es Ghost in the Shell: La Vigilante del Futuro. Se sabe que en un universo o una franquicia todos los productos son originales, porque todos aportan algo a la idea central. No es un remake, homenaje ni imitación. Es otra película, con elementos distintos (que puede gustar o no), y bajo esa lógica de verdad es más fácil apreciarla, y sobretodo disfrutar más de esos regalitos para los fans que aparecen a cada rato.

3.- Mamo-chan, notice me! > <!

La película más que una oda, es una carta de amor a Mamoru Oshii, con elementos propios no sólo de su sello como director, sino que varios guiños a sus otras películas. En varias entrevistas, el mismo  Oshii defiende la idea de esta nueva entrega, aludiendo a que lo que importa no es la historia, sino el concepto. El director de siempre, avala el producto nuevo ¿qué más quieren para convencerse?

4.- “No envíes a un conejo a matar a un zorro” 

Si bien la película se centra en el personaje de Scarlett Johansson (aunque sea Black Widow, Black Widow-Lucy, Black Widow-Vigilante del Futuro, yo me la banco igual, porque se nota que le gusta andar pegando patadas), también tiene a otro tremendo actor, que al ser anunciado me vendió la película altiro: Takeshi Kitano. Si la aprobación de Mamoru Oshii no era suficiente, tienes a Zatoichi actuando en esta película, al único personaje que no habla nada, pero NADA de inglés, y que pese a lo pequeño que es su papel en apariencia, logra quedar como el más bakan del mundo. Beat Kitano es un lujo dentro de la cinta, y es el que le da el contraste desde el idioma, desde la fonética. Es una confrontación constante entre lo oriental y lo occidental. Un enfrentamiento latente de dos culturas que “suenan” distinto.

5.- El Valor de la Propia Particularidad 

Ghost in the Shell: La Vigilante del Futuro, es Ghost in the Shell, pero también es Blade Runner, trata el tema de la obsesión por las “mejoras” como Repo: La Ópera Genética, y también tiene un poco de Westworld (sobre todo al principio). Es ciencia ficción de temática clásica, y por lo mismo un deleite a la vista (Imax, cabros, Imax). Ahora, si tuviera que criticar algo que no me haya dejado del todo conforme diría que en parte me deja con la sensación de que la cinta tenía muy claro qué quería mostrar, pero no lo que quería contar. Entonces uno se queda con esa sensación de que más que faltarle, le sobró. Así que uno vuelve a apelar al criterio, y recordamos que esta Mayor está contando una historia distinta, con los mismos elementos, pero diferente, combinados de otra manera, con un enfoque más ligado a la concepción clásica, u occidental de los sentimientos, donde por alguna razón tenemos que explicarlo todo.

En conclusión como película funciona, y los guiños a los fans no entorpecen pero sacan suspiros, sin embargo yo entiendo a quienes no congeniaron mucho con esta Mayor más emocional, aunque eso no es excusa para perderse esta película, y sobretodo para repasar la obra completa, que no tiene desperdicio.

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