Hace 10 años Joon-ho Bong dijo “Holi“. Y de la forma más colosal y potente. Con la historia de un grotesco y gigantesco monstruo nuclear que residía en el río Han de Corea del Sur (su país) que atrapaba a una muchacha, y su padre, un tipo con un grado de discapacidad mental, debía rescatarla. “The Host” se llamaba este dramón-comedia de ciencia ficción independiente que tocaba teclas de clásicos como “Tiburón” y “Godzilla”, pero con frescura, emotividad, crítica y humor. Luego el 2013 dijo “Hola” con “Snowpiercer“, otro batatazo del género Sci-Fi, de tremendo elenco coreano-hollywoodense (Chris “Capitán América” Evans, Tilda “Diosa” Swinton, Ed Harris, John Hurt, Kang-ho Song y Ah-sung Ko) cautivándonos dentro de un tren post-apocalíptico cuyas clases sociales se peleaban vagón por vagón por un futuro mejor. Sangrienta, trágica, marxista, pulenta. Y bueno, este año, y bajo el alero de Netflix, nos trae “Okja“, pero ahora este director nos saluda desde lo más alto, diciendo “Buenos días“. Y es que loco, estás en otro nivel.

Totoro conoce Wall-Mart

Okja cuenta la historia de amor y naturaleza entre una “súpercerda”, Okja, y su amiga humana, la adolescente Mija (Seo-Hyun Ahn). Ambas viven con su abuelo, en la selva montañosa de Corea del Sur, alejadas de la vorágine del sistema y la tecnología; libres y a su tiempo, ese que se guía por las vertientes, la brisa y los árboles. Son hermanas, se aman, se comunican. Hasta que el multinacional supermercado Mirando Corporation, decide recuperar su particular “espécimen” (que había sido entregado a esta familia coreana para su tutela) con el fin de lanzar una nueva línea de alimentos basada en una investigación de diez años de diferentes supercerdos criados en campos del mundo; donde nuestra querida Okja resulta elegida por ser el más orgánico, bello y saludable de todos. Transformándose así en el rostro de una mega campaña publicitaria en Nueva York. Y en una alucinante aventura de Mija por su rescate.

Suena a E.T, suena al Gigante de Acero, suena a muchas películas con la figura de la mascota sobrenatural y la niñez. Pero no, esto es mucho, mucho más que eso. Pues estamos al frente de un precioso y sensible cuento con sangre, lágrimas y magia. Que homanajea a Miyasaki y su motor, ese que pone a la tradición y especialmente a la naturaleza por sobre todas las cosas. ¡A la vida, amigos!, a la vida. Contra el mercado, contra el presente, contra el idioma intolerante, contra el abominable capitalismo y el poder de las lucas. Y en esta precisa ocasión, contra la industria de la carne y los embutidos.

No mires atrás

Bong como todo realizador oriental, se maneja entre la tragedia, el drama y la belleza. De frente y sin límites. Te pone todo ante tus ojos, con sus silencios y aullidos. Y aquí nos da una cátedra con una cinematografía y narración preciosa y magistral, con cada escena, actuación y ritmo; pasando desde la sonrisa, la angustia y la pena. Preocupándose de cada detalle y personaje, sin dejar nada de lado, todo dice algo y tiene un imaginario, un universo. Como su música, un repertorio multicultural gitano, japo, tango, carnavalero, todo. Cada uno de los ingredientes que construyen esta intensa y maravillosa fábula del siglo XXI que da para análisis, transformándose en una carta de denuncia con un mensaje animalista y ecologista, pero no en modo Disney, sino con delicadeza, crudeza y dolor. “No mires atrás” dice el personaje de Paul Dano, como poniéndose en nuestro lugar de espectador. Porque te lo aseguro, después de ver este film, no todo será igual.

Elenco mundial

Es increíble la gama y talento que proyecta el reparto de Okja. Onda La Roja en la Copa Confederaciones. Como elegidos con pinzas y dándolo todo. La joven protagonista desborda fuerza, emoción y empatía; representando la inocencia no sólo de una edad, sino de otras épocas y tiempos. Sequísima. Tilda Swinton una vez más nos da un combo en el hocico, gritándonos que aún tiene más caras por interpretar, ahora siendo las hermanas Mirando, CEOs de esta supuesta marca ecofriendly, con un narcisismo y psicopatía en cada gesto y palabra. El ya mencionado Paul Dano se viste de etiqueta para apoyar una revolución animalista que se pierde en los grises de sus actos, pero con él siempre calmo, devoto y de una serenidad alucinante. ¿Y tu Oscar cuándo Paul?. Jake Gyllenhaal, cual Lindorfo del Morandé con Compañía, caricaturiza al veterinario del show TV global que sólo anhela fama y cámaras; cambiando tonos de voz y siendo detestable. ¿Y el tuyo Jake?. Y así tenemos el horror contenido de Giancarlo “Gus” Esposito, a Steven Yeun (“The Walking Dead”), a Lilly Collins, a Shirley Henderson, a Woo-sik Choi (“Estación Zombie”); al tata, interpretado por la leyenda coreana, Hee-Bong Byun. Y a la mismísima Okja, que siendo digital y sin hablar, lo expresa todo, en su mirada, de la forma más real que exista. Ay.

Cannes no mames

En el pasado Festival de Cannes este film fue abuchado por estrenarse en la plataforma streaming, atacando la nobleza del ritual que es ir al cine. Acá en Nerdix decimos “Anda laaar”, y con furia, no sean tan shuperlocos y snobs. Pues si este tipo de obras pueden ser vista de forma casi gratuita por todo el globo, se aplaude y comparte el link. Estamos hablando de un espectáculo fílmico único, repleto de sentimiento, ironía, humor negro y acción. Que expone cómo es la sociedad hoy, con necesidades creadas y abrumada en su soledad individual-digital, que alza la bandera en defensa de los animales y el tórrido mercado de la carne en serie y torturadora. Como debe ser, inquietándonos, enmudeciéndonos, maravillándonos. Así que ponle Play, a tu pantalla más cercana, y a tu mente.

pd mini spoiler: en la peli mencionan a Chile, y da para pensar el porqué.

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