Me pasa algo curioso con ‘Rápido y Furioso‘, y es que durante muchos años renegué de verlas porque tras la tercera parte (‘Tokyo Drift‘, 2006) quedé con una decepción abrumadora sobre la saga. Al final, los años pasaron y hollywood decidió que el argumento del “tunning” era demasiado añejo para los nuevos tiempos, y transformó la historia en una aventura de acción, juntando a nuevos y viejos personajes en una sola “familia”. Ahí fue cuando volví a poner atención y reconozco que en las cuatro últimas películas he tenido buenas dosis de vértigo, y peleas bacanes.

Luego de la lamentable muerte de uno de los actores principales, el mundo pensó que ‘Rápido y Furioso‘ llegaba a su fin con la película número 7, y con el insoportable “See you again” que sonó durante un año entero en las radios. Como sea, fue un bonito final a mi parecer y aunque sigo creyendo que la saga debería haber terminado ahí, esta octava continuación no daña ni ensucia la historia, sino que sigue refrescando la franquicia de forma entretenida.

Cosas nuevas

Cada vez que sale una nueva película de Rápido y Furioso, uno se pregunta: ¿que hay de nuevo en esta?. Para esta octava entrega la respuesta es bien amplia; un submarino, un nuevo villano, nuevos parajes y regresos inesperados (no, no es Paul Walker). Así que si lo que esperan es ver “entretención”, les aseguro que van a salir felices del cine, porque hay mucho de ello.

También por primera vez veremos al jefe de la familia traicionando a los suyos. Hay un tema del cual obviamente no diré nada, pero les adelanto que es una razón poderosa para que Dom siga las órdenes de Charlize Theron, no obstante es de pensar que los amigos van a cachar que hay “algo” detrás y van a querer descubrir de que se trata…

Y si en los años anteriores vimos autos, tanques, aviones y La Roca (yo lo contaría como una mole blindada por sí mismo), en esta oportunidad hay otros vehículos nuevos que admirar y ver destruidos al corto tiempo. De hecho hay unas cuantas escenas en que todo gira en torno a la destrucción y el resto pareciera dar lo mismo, porque actualmente ‘Rápido y Furioso‘ se trata de eso; de dejar la escoba al por mayor sin escatimar en los recursos.

Statham y Furiosa

En esta película queda claro que los protagonistas tienen problemas de memoria, porque el villano bastardo de la anterior entrega, ahora vuelve en formato de amigo. Jason Statham viene a apoyar a los “buenos” en su lucha contra Charlize Theron y Dominic Toretto, y sus escenas –como siempre– son las mejores de todas, porque el loco no sólo sabe lucirse en batalla, sino que es un rey en el uso de armas de fuego y a distancia, incluso más pulento que La Roca (pongan ojo en la parte de la cárcel).

La Roca y el negrito (Tyrese Gibson) siguen siendo los que le dan el toque de humor al asunto (obvio), y lamentablemente son parte de los cuatro o cinco personajes que sobran en esta historia. Pero como a Rápido y Furioso le gusta hacer crecer “la familia”, pareciera que les da pena echar gente y prefieren matarlos “de mentira” para hacerlos volver como a…(no, no es Paul Walker).

A propósito del “finado”, hay momentos en que le siguen haciendo homenaje a su personaje, –y por si tienen las dudas– en la historia dicen que está feliz junto a Mia muy lejos de los problemas en un lugar desconocido. (“it’s been a long day without you, my friend…” )
Me dio lata si, que teniendo a Charlize Theron en el rol de villana no supieran aprovecharla de mejor manera. No esperen verla en acción, o peleando a combo limpio con Letty (Michelle Rodríguez) porque no va a ocurrir. A este personaje lo diseñaron para estar “tras las sombras”, controlando todas las redes gracias al famoso “Ojo de Dios”, un dispositivo  (programa o algo así), que le da esa habilidad de hackear cualquier cosa en cualquier lugar, por lo que sus poderes son ilimitados y medios futuristas.

Igual Pascual

Dentro de todo fue una sorpresa encontrarme con una película mucho más entretenida que la anterior. Esta por cierto, está mucho mejor articulada y va al grano con la historia que quiere contar, sin necesidad de caer en tramas demasiado complejas.

¿Hay refrito?

Yo creo que sí, pero es soportable porque se renueva minuto a minuto para darnos lo que realmente interesa: la acción. Obviamente también hay momentos muy muy estúpidos y absurdos (en gran parte los que tienen que ver con La Roca), pero se nota que ‘Rápido y Furioso‘ lo sabe y está ni ahí con detenerse a explicar el universo fantástico que ha creado, ese mundo paralelo donde los delincuentes se vuelven agentes especiales expertos en todo.

¿Es la mejor de la saga?

Digo que no, porque la 5 sigue siendo la mejor ya que es redondita, intensa, entretenida, y porque se las arreglaron para arrastrar una caja fuerte por Río de Janeiro a toda velocidad.

No se queden después de la película porque no hay escena post créditos. Y si pueden verla en IMAX o 4DX háganlo porque los efectos visuales están cuáticos y con mucha adrenalina.

‘Rápido y Furioso’, la hiciste y la sigues haciendo con ocho películas en tu espalda. Te felicitamos, un besito.

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