¡Finalmente las aventuras de la hermosa Sakura continúan! Y ha sido todo muy cuático, porque una de las características de esta serie es que era muy perna. O sea, los protagonistas se demoraban 85 capítulos en tomarse la mano y los besos, impensados hasta hoy. ¡Y veinte años después Clamp se atreve a venir con la misma fórmula! Traen a Sakura a un mundo de waifus y sobretodo de mucho más contacto, pero ¿saben algo? funciona igual. Y ahí estamos todos atentos, como si fuera la final de un mundial para ver cómo Sakura y Syaoran se ponen colorados cuando se ven, y se hablan con 20 metros de respetuosa distancia, y se abrazan.

Yo espero no haber sido la única que casi tira a tele por la ventana de la emoción al ver esto.

La verdad es que Clamp jugó muy bien sus cartas acá (jajaja, dije cartas), con una Sakura que no sólo se mantiene fiel a su estilo, sino que además logra encantar de la misma manera inocentona y súper cándida. Si, todos la queremos ene, como que uno se siente feliz de verla contenta, porque en el mundo de las Clamp pasaron sólo algunos meses, en los que se acabó el colegio y empezó “la secundaria”. Y aún así notamos los primeros cambios.

¡Y te demoraste 20 años! ¿Qué onda la burocracia de Hong Kong?

En primer lugar, ver a Sakura con su uniforme de secundaria caminando entre los pétalos de cerezo, comentando el pasar de sus amigos, es ese shot de nostalgia golpeao’ y al seco que a todos de alguna manera nos hacía falta. Las cosas parecen no haber cambiado mucho en el universo de nuestros protagonistas, pero lo cierto es que los años no han pasado en vano.

Una de las cosas que más me gusta del grupo Clamp es que son súper buenas para tirar pistas y que uno empiece a “suponer” cosas ¿por qué Rika se cambió de colegio? ¿tendrán el mismo profesor jefe? ¿cómo es eso de que Eriol vive con la profesora  Mitsuki? ¿Y Tôya? ¿Entró a la Universidad ¿y Yukito se queda en su casa? ¿Los veremos prepararse el desayuno? ¿Ah? ¡¿Ah?!

En eso llega Syaoran. Y es todo bakan, y se ponen muy colorados, y se acompañan a la casa para verse más tiempo, y de repente uno tiene 12 años y está viendo Sakura en Cartoon Network comiendo pancito con jamón en la casa de la abuela después del colegio. Esa es la verdadera magia de Sakura, su verdadero poder. Cuenta SIEMPRE la misma historia y aún así arrasa. Porque es mágica y maravillosa. Y la historia de Sakura tiene relación con las cartas, como siempre, con una nueva llave y con un nuevo e inesperado desafío ¿se los cuento? no, véanla y me cuentan ¿cuales fueron sus momentos favoritos?

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