Esto ya parece tendencia o deja vú, pero qué le voy a hacer, el cuento es que una vez más me desnudo (uy) frente a ustedes querides lectores, sacándome el casco de vikingo con alitas, la armadura y los calzoncillos de acero; pues en mi labor de crítico de Nerdix, pero ante todo de fanático-obsesivo del cine, debo sincerarme, otraé, por raro que parezca: Soy un mega seguidor de Taika Waititi y su filmografía. Del flamante director neozelandés de Thor Ragnarok, tanto, que hace unos meses hicimos un especial de sus obras en Los Peliparlantes junto con adelantar lo que podía ser la tercera cinta del semidios del Trueno de Marvel MCU. Y bueno, al parecer no nos equivocamos.

Habiendo dicho esto y dejando claro el velo que me cubre, cual Bruce Banner trataré de desligarme del monstruo verde, del Hulk fan, para dar las impresiones y sensaciones del cierre en solitario del personaje comiquero creado por Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby por allá por el 1962. Intentando ser dignos del Mjolnir y definir, sin spoilers, con qué te encontrarás en la pantalla grande.

Welcome to he Hela

Sobre este nuevo y final episodio de las aventuras del hermoso (perdón) Chris Hemsworth y su martillo bacilón, nos encontramos con que el príncipe asgardiano está varado en el tiempo-espacio haciendo justicia en su zona galáctica, algo que ya vislumbramos al terminar Vengadores: La era de Ultrón. Desde aquí descubre que su dorado y rubio pueblo está en peligro, pues la diosa de la muerte, Hela (o la gloriosa Cate Blanchet) ha regresado cual Michael Jackson en Thriller; y tiene como única misión apoderarse del trono de Odín, junto con los otros nueve reinos, aniquilando a quien se le ponga en frente. Y en esta aventura de rescate del buen Thor se entromete una vez más el mejor villano de Marvel Disney, el paliducho y cizarro Loki (Tom Hiddleston <3) y un planeta futurista esclavizante, Sakaar, que tiene al Granmaestro (que nombre más adecuado para Jeff Goldblum, por dioh) como un caprichoso dictador amante de las peleas estilo coliseo. Lugar en el cual reside una guerrera letal, Valkiria (Thessa teamo Thompson) y…Hulk (Mark Ruffalo).Tranqui, todo esto sale en los trailers.

“Thorhumor” al Tesseract

Ya, aquí entramos en terrenos ardientes o de Muspelheim, pues es momento de desgranar qué pasa con Thor Ragnarok y el por qué no estará ausente de polémica. Y es que si bien el universo cinematográfico de Marvel MCU en todas sus fases se sostiene de un brazo o pilar basado exclusivamente en el humor (de hecho con actores protagónicos casi del género como Robert Downey Jr, Paul Rudd o Chris Pratt), la apuesta de Taika Waititi es más que un brazo, es uno ultra mega gigante, como el de Thor y Hulk fusionados, además de sus piernas y otras partes del cuerpo; es decir: es comedia pura y dura, al cubo espacial. De principio a fin, con chistes sin descanso ni respiro, uno tras otro. Jugada que la crítica internacional ha vitoreado, pero que claramente a los espectadores que ya están chatos (y se comprende y respeta) de este tono de la franquicia, les va a cargar. Por mi parte, yo, el Chaya, como groupie de Waititi, soy de la barra brava opuesta, de los que aplaude tal fórmula y la defenderán. Cada loco con su tema, ¿no?.

Mis argumentos para tal abanderización van por el riesgo, es sabido que de los Vengadores el más débil en taquilla y juguetes era el superhéroe del martillo, con dos cintas que nunca cuajaron del todo (también integro el reducido listado de gente que gusta de la primera película, esa donde el verdadero protagonista era Loki, tiene un Thor más gordito y con cejas rubias; y brilla por ese eco shakespereano-Hamlet que le otorgó Kenneth Branagh en dirección); o por algo Thor Darkworld es la peor de todas en los rankings de paladines Marvel. Entonces su tercer film debía escapar de todo, ser libre y jugar en solo, como un bicho raro cómico-cósmico, que no significara tanto para el gran entramado de Infinity Wars, y diera nuevos matices a los personajes, o hasta potenciarlos. Y digámoslo: Chris Hemsworth se maneja en la comedia como pez en el agua, y su versión Thor ya lo estaba esbozando siendo el más gracioso después de Tony Stark. Situación de doble filo pues plantea la duda: ¿Las futuras películas vendrán con este espíritu o esto es sólo un ente solitario estelar y finito? Mi opción va por la alternativa B, y dependiendo de los directores se verán cómo viene el tenor de cada próximo encapuchado, especulando desde ya que Black Panther al contrario, irá en torno al drama y la historia íntima racial, como otros trabajos de su director, Ryan Coogler (“Creed“).

Flash Gordon 2017

Sobre los elementos técnicos y narrativos creo que Thor Ragnarok se enmarca dentro de las mejores películas de Marvel del último tiempo (lo siento Spidey, Dr. Strange y Ant-man), situándose como una experiencia cuática de fantasía espacial que busca poner en jaque el rol de Thor o este jovencito frente al posible apocalipsis o ragnarok de Asgard. ¿Qué es lo que debe hacer para salvar a su gente?, ¿Es Mjolnir lo que hace Thor ser Thor?,¿Es el verdadero heredero de Odín?, ¿Quién es realmente Odín?, son algunas de las interrogantes que sutilmente se cuestionan en la peli, alzando la figura literaria fantástica del clásico héroe o príncipe como motor, dinámica nueva dentro del rollo justiciero de la casa de las ideas, aquí hay un príncipe, aliados, y una bruja, Disney en su máximo esplendor. Un guión e historia que cumple, que sacando el disfraz chistoso, anda bien y no tiene baches o vacíos argumentales. Que por lo demás, usando el ejemplo de Deadpool, también se ríe de sí misma, exagera y no se aproblema en exponer lo rara que puede parecer. O sea, se reconoce como especial y absurda.

Apoyándose en una estética y sonoridad que recuerda al Flash Gordon de los 80´s (incluso la similitud del malvado Ming con el Granmaestro es notoria) y a esa psicodélica obra maestra eroticona animada llamada “Heavy Metal” (1982) por sus colores y ciudades futuristas, muy en la volá y tipo Moebius, incluso. ¿Jack Kirby? con tuti, y quizás se alza como la cinta con más referencias gráficas del genio dibujante, en vestuarios, locaciones o por los cameos de personajes secundarios y terciarios de la era dorada del ilustrador que este 2017 cumplió 100 años.

En cuanto a las actuaciones, mis fichas van por este nuevo Hulk con aires de cabrochico mimado y enojón; el Granmaestro (que pareciera que Goldblum tuvo libertad plena de improvisación y de ser “él mismo”); y especialmente la presencia femenina del film, con una valkiria choriza y empoderada (y según dicen es la primera personaje bisexual del MCU); pero por sobre todo con Cate Blanche como la primera villana con todas las de la ley del universo Marvel, muy brígida e imbatible, siendo la única ajena a la comedia (¿será por una próxima vinculación con Thanos?). Sí, las mujeres superpoderosas también la llevan nuevamente en esta ocasión.

El sello Taika

“Boy”, “What we do in the shadows” y “Hunt for the wilderpeople” son pedazos de películas, todas experimentos indies con personajes queribles, historias íntimas, creativas, pero extremadamente ñoñas y freaks; donde el despertar de niños o personajes infantiles luchan por romper sus barreras en pos sueños o locuras. Por lo que si conoces y gustas de su mano fílmica, Thor te parecerá una extensión de su imaginario, distando en calidad de las descritas, pero con esta misma firma: infantil, risible, arítmica; pero que al escarbar plantea dramas o capas más serias; como la paternidad ausente o el afrontar la madurez. Es verdad que en los momentos dramáticos una talla llega para apaciguar las aguas, pero así es la cosa, puede gustar o no, pero creo que la idea es no entregar la lágrima fácil, es quedarte con el nudo y reírte, conflictuarte.

Personalmente creo que el realizador neozelandés tuvo total licencia en hacer y deshacer en la película (el caso del personaje Skurge es un ejemplo), con casi nula metida de mano de la producción. Hecho que se traduce en la inclusión de actores típicos de su filmografía  como Rachel House, Sam Neil, Cohen Holloway y él mismo, interpretando al tierno y rocoso Korg. ¡Si hasta hay un guiño a los vampiros de What we do in the shadows!. Haz lo que quieras, Taika.

En resumidas y repitiendo lo descrito, soy de los que gustó y salió feliz feliz alegre alegre de Thor Ragnarok, porque era lo que esperaba y pasé un buen rato. Uno que va en la aceptación de la comedia recargada y sencilla, sin pretensiones. No es de lo mejor de Waititi, pero su aproximación a las superproducciones no me causó dolor de guata. Ahora, si eres espectador que busca fidelidad a los cómics y algo en torno al aire de Marvel Fox (con Logan o X-Men como ejemplos) con acción, crudeza y dolor…mejor piénsalo o atente a las consecuencias. Porque Thor Ragnarok es una mega partuza galáctica, cómica, en una cápsula solitaria dentro del cosmos de Marvel.

 

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