Me habían recomendado esta película hace un par de semanas. Me dijeron que ‘Sing Street: este es tu momento‘ estaba disponible en Netflix y que debía verla si o sí, ya que es el fenómeno del momento por varias razones; muchas de ellas relacionadas a lo retro, la pasión y la originalidad. Así que la vi, y les cuento que la experiencia fue ab-so-lu-ta-men-te gratificante.

En ‘Sing Street‘, la música es todo; es el lenguaje, la expresión, frustración y sensibilidad de un grupo de cabros que viven en Irlanda en la década de los ochenta, y que utilizan una banda para aislar sus problemas de una miserable realidad cotidiana. La violencia familiar, el abuso, y las pocas oportunidades de éxito profesional son pan de cada día y ellos necesitan una válvula de escape para dejar salir esa negatividad de sus vidas. El reloj de arena avanza, y a través de sus padres y hermanos mayores, son testigos de que la vida te puede dejar en el camino, despojado de los sueños y la felicidad. Connor (el valiente protagonista loser) no quiere eso, y su inagotable pachorra lo llevará a viajar lo más lejos posible de su entorno.

La película no es una biografía musical de una banda. De hecho, este grupo de cabros chicos (reclutados por Connor) parten siendo una versión muy miserable de lo que podría llamarse “grupo musical”, pero bueno ¿no se supone que así comienzan los más grandes?, ¿ensayando en la casa de un amigo, y con la familia haciendo barra?. Es quizás por lo mismo que ‘Sing Street‘ resulta atípica, pero totalmente adorable desde el punto de vista de unos artistas amateurs, porque aquí vamos a ver sentimiento puro y pasión en cada letra. Lo demás está de más (dicen por ahí).

Así mismo, los temas va sondando cada vez mejor y los muchachos cada vez se creen más el cuento con su puesta en escena. Ellos son ‘Duran Duran‘, ‘The Cure‘, ‘Bowie‘, e incluso ‘Spandau Ballet‘, imitan sus estilos y pareciera ser que absorben la esencia de sus ídolos y la convierten en su propia versión. Ellos pueden ser rockstars, futuristas o melódicos, o todos juntos, porque esta película se trata de perseguir los sueños y ser lo que uno desea en esta vida.
Tampoco se trata de una historia de amor entre Connor y Ralphina, decirlo así sería demasiado pretencioso. Ni mucho menos vendría siendo una película de corte ‘High School Musical’ con personajes planos y bobos. De hecho ‘Sing Street‘ podría definirse como una historia de pasión independiente hecha para todo público, con dulces y agraces, en donde todos son cómplices de una única protagonista: la música.

Es cosa de ver el trailer, mirar el afiche o escuchar la banda sonora. El arte está presente en todo lo que envuelve la película como una bonita sorpresa de verano, o como una buena excusa para corregir lo que está mal en tu vida y volver a lo esencial de las cosas. Como bien dice la bajada del título “este es tu momento“.

Para Connor, su hermano mayor Brendan es uno de esos principales cómplices y sobre todo un mentor en esta vida. Ambos comparten la misma pasión por la música, y ambos han tenido que ser testigos de la separación de sus padres. Pero Brendan es quien decide que el futuro está esperando a Connor, y que éste necesita más de un empujón para alcanzar el éxito en su vida.

Es quizás una película perfecta para que los haters –que dicen odiar los musicales–, puedan descubrir que no todo el género es una “maqueta rosa” construida para hollywood. Es más, para los amantes ochenteros esta fórmula resultará nostálgica porque rescata lo mejor de toda una década, y lo aplica en una película totalmente fresca.

Sing Street‘ se defiende sola a base de buena música y un mensaje potente sobre “hacer lo que te gusta de verdad“. Esta película es un tributo para expertos, y novatos de la música, esos que viven de ilusiones en un mundo claramente carente de sentimientos que te obliga a vivir según lo que dice la sociedad.

Tiene momentos para partirse de la risa, y otros para emocionarse hasta las lágrimas. ‘Sing Street‘ podría definirse también como un manual para la vida, ya que uno puede sentirse identificado con los personajes, ya sea en un tiempo pasado, o en el presente mismo. Lo verdaderamente importante es saber que uno puede tomar las riendas de la vida, y volcarse a la felicidad; para ello podemos crear nuestra propia banda sonora y creer que todo es posible si tenemos la pasión suficiente.

Cabros, háganse un favor y véanla. Me lo van a agradecer.

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