Spider-Man ha sido desde siempre uno de mis superhéroes favoritos, y estoy seguro que también de muchos de ustedes, porque sencilla y claramente es el personaje símbolo de todo nerd. Es aquel que –sin ser un dios– nos vende la promesa de que para ser héroe no se necesitan “grandes habilidades”, solamente el deseo y la fuerza de voluntad de hacer el bien.

Es por eso que difícilmente podría declarar que una película de Spider-Man es una basura (¿no les pasa a ustedes?), porque hay un cariño especial por el personaje, y por las películas que nos ha entregado. Además, siendo honesto, ninguna adaptación podría ensombrecer los años de viñetas, y las aventuras que hemos vivido junto al arácnido ¿no?.

Ahí, en esa pequeña zona gris llamada “adaptación” llega ‘Homecoming‘; película que hemos estado esperando por MUCHO tiempo, y que en teoría, viene a devolver el personaje al lugar donde corresponde; a los Avengers del MCU.

Un Spider-Man con olor a cómic nuevo, que retoma la historia personal de Peter Parker sin contar –nuevamente– las desgracias que lo convirtieron en el héroe neoyorquino favorito. (Lo siento tío Ben, aquí ni siquiera te mencionan).

Póngale play al siguiente OST y hablemos de Homecoming, aquí con sus vecinos amigables de Nerdix 😉

Sorprendentemente fresco (bacán)

Como no les quiero dar mucho la lata, les digo altiro que la película es terriblemente buena. Es entretenida a morir y las dos horas quince que dura la función pasan volando. Porque no hay tiempo para distraerse o querer mirar para el lado. Y debe ser porque la historia (a pesar de ser la sexta desde el 2002) resulta fresca, con olor a nuevo, y no el mismo recosido de Spider-Man al que estábamos acostumbrados a ver.

Si la saga de Raimi aportó con una inolvidable historia de poderes y responsabilidades y la de Mark Webb intentó renovar la franquicia sin mucho éxito, esta viene a hacernos sentir que estamos frente a un superhéroe aprendiendo-a-ser-superhéroe. Suena redundante, lo sé, pero es que este Spidey es mucho más amateur e inocente (recordemos que es un niño de quince años y no un pastel de 22), que intenta a toda costa demostrarle a todos que él puede ser un verdadero superhéroe, tan sorprendente como los que vienen salvando el mundo desde hace casi diez años.

Tony Stark (Robert Downey Jr.) es la voz de la razón, y el padre que quizás en este minuto le falta a Peter. Al igual que en los cómics, de vez en cuando aparece para seducirlo con juguetes nuevos (¡no sean mal pensados!), pero también para regañarlo cuando en su labor de combatir el crimen callejero, termina comprometiendo la vida de civiles inocentes.

Curioso es que a pesar de todo el trolleo del protagonismo de Iron Man en esta película, resulta súper light verlo como el padrino que guía al héroe en formación. No me parecieron para nada mal sus intervenciones en la película, ya que todo calza en su justa medida y de paso nos recuerda que los Avengers sigue vigentes, aunque en una categoría mucho más importante que Spider-Man.

A propósito de categorías, una de las cosas que más disfruté como fan fue ver como El Buitre (Michael Keaton) brilla por sí solo en un papel que le queda a la medida. Este villano (a mi parecer) queda mucho mejor parado que cualquiera de los otros villanos del MCU. Incluso más que el Ultrón y el Barón Zemo juntos, quienes aparecen en títulos anteriores a ‘Homecoming’. Y es rarísimo, porque Avengers debería ser mucho más oscura y seria que una película de Spider-Man (es cosa de comparar los niveles de amenaza). Pero bueno, Disney es Disney, y nada que hacerle…

Spider-Man Homecoming‘, a diferencia de los otros vengadores, no tiene un guión hecho para el público Disney. Es más, esta película es absolutamente adolescente con un humor mucho más pesado y sin miedo de usar palabras como “pene”, o “porno”. Debe ser en parte porque Jon Watts (Director) tiene el mismo lenguaje que nosotros, y probablemente sea tan nerd como cualquier comiquero. Así que en este sentido, pueden sentirse tranquilos de que no van a ver “una película más” con aroma a Mickey Mouse, porque sinceramente esto va mucho más allá que cualquier otra película de Marvel en los últimos cinco años.

Entre lo bueno y perfecto 

Hay un tema que llega a incomodar en esta “era de superhéroes del siglo XXI”, y es que hay una obsesión por parte de los creativos de explicar todo de manera tecnológica. Me refiero precisamente a que Spider-Man de por sí es un superhéroe que no requiere de un súper-traje que le diga como disparar sus telarañas, ni un sensor que le avise cuando tiene que escapar de un peligro. El loco es un tipo que fue mordido por una araña radioactiva, entonces hay muchas cosas (particularmente sus poderes) que no son necesariamente explicables dentro de una lógica absoluta (¿acaso fue necesario ponerle trajes tecnológicos a Capitán América?). Eso más bien se lo dejamos a Tony Stark y ya está.

Uno de los problemas de ‘Homecoming‘ es que todo tiene que ver con tecnología de Stark, de los Chitauri, o de Ultrón. Cosa que es innecesaria cuando pensamos que Spider-Man debería arreglárselas por sí solo sin requerir tanto a los regalos de Stark. Afortunadamente hay un par de giros que te hacen pensar que en una próxima película esto podría solucionarse, y que al menos el “spider-sense” podría aparecer una vez tenga mejor control de sus habilidades, acercándonos un poco más a la versión original sin tanta challa.

La elección de actores para los personajes tiene un claro propósito de reformular las etnias y personalidades de los integrantes del universo de Spider-Man. Y aunque reconozco que de vez en cuando me chocaba ver que Flash no fuera la clásica anti-tésis de Peter (este es un matón nerd), resulta interesante pensar hasta que punto podrían evolucionar en una o dos películas más. Por ejemplo, me dolería en el corazón de fan, que Mary Jane no sea la chica atractiva y talentosa de Queens que estamos acostumbrados a conocer, y que en vez de eso, me la cambien por una tipa con perfil de depresiva emo.

Tom Holland lo hace bien, un poquito sobre actuado a mi parecer, pero creo que sabe mantener el personaje dentro de sus límites. Parte de esa “inmadurez” creo, es simplemente porque le falta cancha en la actuación. Se perdona, y al final de la película uno desea seguir viendo a Spider-Man con películas en solitario enfrentando a todos los villanos que aun faltan por darse a conocer (Te espero Carnage).

Otra sorpresa fue ver a Donald Glover (‘Atlanta’) como un personaje secundario, aunque me hubiera encantado a rabiar que lo hubieran aprovechado para ser el Shocker de esta película, y no el tipo que dura un par de escenas sin mucho mérito al respecto…

Si tuviera que hacer una evaluación diría que ‘Spider-Man 2‘ (2004) sigue siendo la mejor de todas. Aunque ‘Spider-Man Homecoming‘ la pondría en el segundo lugar de las mejores por tener los cojones de haber construido una película muy entretenida y con una banda sonora que te la encargo (buena). Respecto a eso, sin duda Michael Giacchino hizo una pega impecable con sus trompetas y tambores. El ‘Vulture Theme‘ es pedazo de OST loco, suena exactamente como si un ave de rapiña te estuviera persiguiendo. Cáchense:

Eso. ‘Spider-Man Homecoming‘ es la raja. Tiene sus baches innecesarios, pero en general es una película que sorprende demasiado, más todavía con toda la basura que le tiraron antes de su estreno, y que no hizo más que aleonar a los fans.

¿Lo mejor?, es el factor sorpresa que funciona como un tapaboca para los odiosos de siempre, y los créditos finales que le pegan mil patadas a los afiches comerciales en términos estéticos. De hecho, me encantaría tener esta película en mi colección, solamente para poner los créditos de vez en cuando.

Homecoming brilla, enseña y sorprende. Suficiente para querer ir a verla más de una vez al cine, y de paso para enseñarle a Marvel (de una vez por todas) que aun tiene cosas que aprender respecto a los superhéroes trepa-muros.

¡Ah!, y quédense al final de los créditos porque hay dos escenas especiales.

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