Todos los ingredientes adecuados están ahí. Matt Damon, Julianne Moore y Oscar Isaac en el reparto, un guión de los Hermanos Coen y una historia bastante atractiva.  En  el aislado e increíblemente blanco barrio de Suburbicon, una nueva familia afroamericana llega a romper la calma de los vecinos; no por su comportamiento, sino solo por el hecho de tener un color de piel diferente. Al mismo tiempo otra familia del barrio, los Lodge, sufren un asalto donde la madre de la familia termina muerta; pero rápidamente todo se complica cuando surgen ciertas suspicacias sobre el robo mismo. Las dos historias comienzan a desarrollarse en paralelo en un universo totalmente cerrado, aislado del mundo, y funcional sobre sus propias reglas.

Todo parecía prometer que Suburbicon sería uno de los estrenos a tomar en cuenta en plena temporada de premios, pero algo no calza, algo no funciona y bastan un par de minutos para entender que  la última película de George Clooney como director es un intento fallido.

Si bien podríamos pensar que, al igual que la mayoría de los guiones de los Hermanos Cohen, este es un análisis sobre la sociedad con altas dosis de ironía y humor negro. Pero todo ese picante que los Coen ponen en sus películas, Suburbicon lo pierde al tratar de ser demasiado seria, demasiado explícita.  Ambas historias, tanto la de la familia Lodge, como la llegada de afroamericanos al barrio, parecieran no tener contacto entre si, y terminamos con una mezcla entre una película de misterio y un comentario social, sin que ninguna de las dos llegue a buen puerto.

Si bien Damon y Moore son actores calados, están perdidos en personajes que no parecieran saber que quieren decir, cual es su rol en todo este paisaje suburbano.

Parece increíble que en lo que se supone es un análisis social, los personajes afroamericanos están relegados a un segundo lugar, dando espacio par que las estrellas se luzcan. Pero uno queda con la sensación que la verdadera historia está ahí, en los conflictos raciales que cierran un espacio de la ciudad solo para blancos. Mientras Damon y Moore corren tratando de armar una historia de misterio, lo más interesante pasa en el fondo, en el decorado.

Suburbicon es de esas películas donde parecieran que nunca se tomó una decisión sobre lo que se quería mostrar o decir. A esta altura George Clooney ha tenido una carrera irregular como director, pero esta es tal vez su mayor fracaso, porque contaba con excelentes guionistas, un gran reparto y un presupuesto decente, pero aun así no logra cuajar una historia aceptable.

 

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