Hay una leyenda urbana que se llama ‘El Experimento Philadelphia’, y que cuenta la historia de un grupo de tripulantes de un barco que sufrió graves consecuencias al ser parte de un experimento gubernamental de viajes en el tiempo en 1943. Mareos, trastornos, episodios esquizofrénicos e incluso materialización del cuerpo con la estructura del barco son algunos de ellos. Todo por creer que “jugar” con el tiempo y el espacio era una realidad posible y controlada por la ciencia.

Esa leyenda ha dado pie a varias historias literarias, cinematográficas y televisivas como por ejemplo ‘LOST‘ creada por el pulentísimo ñoño J.J Abrams, quien a su vez también creo ‘Cloverfield‘; película que ahora estrena su tercera parte ‘The Cloverfield Paradox‘ y que hace eco de varios guiños a esta leyenda urbana de la vieja escuela.

¿Qué tal la nueva película?, ¿por qué algunos la han basureado tanto?, ¿por qué otros la aman a rabiar?. Todo y más, ¡a continuación!.

No cataloguemos a ‘Cloverfield‘ como “una película cualquiera”

Partamos de la base de que ‘Cloverfield‘ nunca ha intentado ser como el resto de sus pares.

El 2008 se estrenó con toda la ambición del mundo. Eran tiempos de ‘LOST‘ y si no mal lo recuerdo, a mitad de la primera ‘Cloverfield‘ había un fotograma con el logo de Dharma (la iniciativa que encerraba varios de los secretos de la serie), detalles y guiños que al final de cuentas, nos daban a entender que ‘Cloverfield‘ iba por la misma línea de misterio que tanto le gusta a J.J. Abrams. Un selllo que hasta hoy en día mantiene en sus obras.

Un monstruo con características Lovecraftarianas sacudía una noche hermosa en Nueva York y un grupo de amigos comienza un escape a través de los subterráneos de la ciudad. El caos, la desesperación y el terror hacen de la primera historia una cuestión memorable dentro de lo que es el cine en la primera década del 2000.

La segunda película (estrenada ocho años después) se trata de tres personas que viven encerradas en un búnker desde los acontecimientos de la primera película. El tema aquí es la paranoia en un ambiente ultra claustrofóbico y denso. Aunque no hay muchas respuestas respecto al por qué de la aparición de este monstruo, resultó ser una película súper entretenida para cualquier fanático. Ojo que el papel de John Goodman es cuático, y junto a la guapa Mary Elizabeth Winstead (Ramona Flowers en ‘Scott Pilgrim vs The World‘) hacen una bomba.

Ahora, la tercera historia va en el espacio. Específicamente en una estación espacial que pretende solucionar un problema grave de recursos energéticos en nuestro planeta, cosa que está a punto de desatar una guerra por el control del petróleo entre Rusia y Estados Unidos. Un Acelerador de Partículas es la última esperanza para la humanidad; aun cuando muchos expertos hablan de que hay una alta probabilidad de que se abran portales a otra dimensión y desatar el infierno en la tierra. Literalmente.

Ahí es donde entendemos que esta película (estrenada por sorpresa la noche del domingo en Netflix) es la precuela de toda la antología de Cloverfield, y que explica de una vez por todas de donde sale esta criatura titánica entre los edificios de Nueva York. No, no te lo explican con manzanitas pero dan las pistas necesarias para que uno junte los hilos y entienda lo que está ocurriendo (y “lo que está a punto de ocurrir”).

En definitiva, sabemos que ‘Cloverfieldnunca ha sido una película cualquiera. Lo digo por lo evidente; simplemente porque no sigue los arquetipos a lo que estamos acostumbrados en el cine popcorn.

Vamo a calmarno

Si tú, querido lector, eres de los que quieren ver más monstruos y escenarios clichés donde todo tiene que ser explicado, te recomiendo encarecidamente que mejor veas ‘Transformers 1,2,3 y 4’, ya que esta historia nunca se ha tratado de criaturas destruyendo una ciudad. Si, suena ilógico lo que digo, pero es que ‘Cloverfield‘ son historias humanas relacionadas a un desastre científico. Por ende, la prioridad siempre será el suspenso, el thriller sicológico y la inevitable fórmula del escape.

Lo digo, más que nada porque he visto varios comentarios como: “No me gustó la tercera porque no muestra nada del monstruo“, “no se entiende porque hay tantas cosas raras“, “hay muchas cosas que quedan sin explicación“. A ellos les digo que la gran gracia de este relato es que no-todo-se-tiene-que-explicar (¿Desde cuando nos volvimos tan exigentes?), hace dos décadas nadie se quejaba con Cloverfield 1, ni de por qué la historia giraba en torno a unos pelmazos enamorados.

Podría apostar que ‘Cloverfield‘ es de esas historias de la cual se pueden sacar 10 películas sin problema, porque en una catástrofe planetaria siempre van a haber historias humanas diferentes, ¿por qué creen que las películas de guerra nunca envejecen?.

La ficción puede estar en forma de monstruo, pero lo que finalmente pega más fuerte son esas decisiones que tomamos frente a una desgracia lo que nos hace humanos, interesantes, impredecibles. Así es ‘Cloverfield‘, un cúmulo de decisiones humanas que provocan cosas horrendas como un monstruo espantoso pisoteando una ciudad, o como otro monstruo obsesionado con encerrarse en un búnker para siempre.

Con respecto a eso de que “hay cosas que no se explican bien“, pues les recuerdo que hay una cuarta película de Cloverfield (ya filmada), según dicen situada en el contexto del desembarco de Normandia, y que hasta ahora lleva por nombre clave “Overlord“. Tal vez, muchas de las cosas que en “Paradox” no se explican (como la niña que es rescatada por Michael) si logren tener relevancia en la cuarta parte. ¿Quién sabe?.

‘Cloverfield‘ tiene esa magia que logra desconcertar y entretener a la vez. Una visión súper difícil de conseguir hoy por hoy. Mi recomendación es la siguiente: relájense y disfruten. La pega de quejarse por todo dejémosela a los haters y a los políticos.

La antología ‘Cloverfield‘ continúa con una paradoja temporal protagonizada por Gugu Mbatha-Raw (‘San Junipero‘), David Oyelowo (‘Selma‘), Daniel Brühl (‘Capitán América: Civil War‘), y dirigida por Julius Onah.

¡Disfrútenla!.

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