Primero fue ‘Daredevil‘, después ‘Jessica Jones‘, luego ‘Luke Cage‘ y finalmente ‘Iron Fist‘. Los cuatro superhéroes que hoy se reúnen como equipo inesperado, en ‘The Defenders‘, la nueva serie-crossover de Netflix que en su primera semana “al aire” ya fue devorada por miles de fanáticos de Marvel. ¿Buena o mala?, te lo contamos a continuación:

“Únanse al baileee, de los que sobraaan”

Una de las cosas más entretenidas de esta “reunión” fue que –en teoría– podemos ver un tercer conjunto de superhéroes de la pantalla grande o chica.

La Liga de DC” por ejemplo, es la que promete a dioses y capas rojas, los Avengers son –actualmente– los superhéroes familiares que todo el mundo ama. Y los Defenders son esa liga “menor”, de calle, del pueblo, que no busca llamar la atención ni enfrentar las grandes amenazas mundiales. Estos son marginados que se encontraron como héroes inesperados, y ahora en ocho capítulos vertiginosos se ven como una de las mejores apuestas que hemos visto en años en la televisión.

Se nota que estas “almas solitarias” caben dentro de un universo distinto al del resto de superhéroes, porque Danny, Luke, Matt y Jessica tienen una sicología extremadamente diferente a –por ejemplo– héroes como Iron Man o Thor. Estos pertenecen a las sombras, y uno como fan agradece que se den la paja de entender el personaje que están llevando al live action, porque es necesario, porque es vital mantener ese espíritu del personaje.

Jessica Jones (Krysten Ritter) es sin duda el personaje más volátil de la serie. Es la heroína chata de las cursilerías de lo que significa ser superhéroe en estos días, y es en ‘The Defenders‘ que comienza a entender la responsabilidad de sus actos. Es el empoderamiento femenino hecho persona, con sus traumas del pasado vinculadas a Killgrave (tal mujer violentada por la sociedad), pero con una fortaleza abrumadora que resulta atractiva, simpática, chora.

Matt Murdock (Charlie Cox) es la máscara del miedo en el equipo, el castigo, la ira, la justicia, pero también el amor. No necesariamente es el líder del grupo a pesar de ser el primero en aparecer en nuestros televisores, y de hecho en esta temporada lo re-introducen en un momento agridulce de su vida; alejado del oficio de “vigilante”, pero felizmente ocupado en rol de abogado.

Luke Cage es el escudo, el roble, la protección de Harlem, y ahora también de los Defensores. Los acontecimientos ocurridos en “su temporada”, fueron lo suficientemente duros para que replanteara su perfil de héroe de los desprotegidos. Ahora que está en libertad, su único propósito es ser lo que el pueblo necesita que sea, con o sin consecuencias.

Finalmente ‘Iron Fist’ es la espada del grupo, la punta de lanza hacia el enemigo, y el toque místico en este grupo callejero. Aunque debería suponer el personaje más fuerte de los cuatro, es un héroe que aun está en el “crecimiento personal” de cualquier hombre con habilidades súper humanas.
Podría definirse como el punto de conflicto en toda esta temporada, y aunque muchos no puedan “tragar” esta versión de Puño de Hierro, creo que este arco lo deja mucho mejor parado de como lo vimos en marzo de este año.

Hay espacio para todos en esta serie. Hay escenas (muy hilarantes) en que Jessica Jones se ríe en la cara de “el diablo de Hell’s Kitchen”, y hay otras en que Luke Cage mantiene una conversación emotiva con Danny Rand, quienes comparan sus dichas y desgracias que los llevó a ser quienes son ahora. Nada forzado, y sin ningún abrazo mamón, pero con suficiente compañerismo para decir algo como “loco, esta weá quiero ver” (disculpen mi dialecto guachaca).

La medida justa de entretención (ni más, ni menos)

Para quienes sintieron que las cinco temporadas de Netflix fueron construidas con mucho relleno, entonces esta temporada los va a dejar satisfechos de principio a fin, porque no tenemos ni encuentros forzados o desarrollos alargados. Aquí pareciera ser que todo lo que se hizo “para atrás” fue para que en ‘The Defenders‘ calzara todo a la perfección.

Uno pensaría también que los personajes secundarios como Foggy, Karen, Trisha, Misty y Colleen fueran a sobrar en esta serie (que ya tiene suficientes actores en pantalla). Pero para sorpresa me encontré con una historia contada como un solo “evento” en vez de una nueva trama. Es decir, los enemigos de Iron Fist y Daredevil que ya conocíamos (‘La Mano’) se suman tirando toda la carne a la parrilla con escenas re-contra entretenidas de combos, patadas y balas.

Otra cosa es que esta “sensación” de que diferentes mundos están compartiendo un mismo espacio se destaca en la temperatura de color, los diálogos, y el mismo carácter de los héroes. Ninguno deja de ser lo que es, y finalmente todos se ensamblan en pos de una sola máquina de pelea. Es bacán, es agradable de ver.

Puntos fuertes son también Madame Gao (Wai Ching Ho) peleando como nunca antes la habíamos visto, y la mítica Sigourney Weaver como Alexandra; la villana de turno en esta temporada.

Me arriesgo a decir, que si alguna de las películas de superhéroes (DC o Marvel) tuviera el nivel de antagonismo que Netflix supo introducir en sus producciones, la historia sería otra y estaríamos todos aplaudiendo a rabiar en los cines.

Concluyendo queridos nerds

The Defenders‘ es buena, aunque no perfecta. Como dije más arriba, tiene sus momentos en que uno quisiera más superproducción y menos escenas dentro de habitaciones cerradas. Pero es lo que hay, y al menos queda la sensación de que los superhéroes desechados por otras grandes productores aquí se convirtieron en oro puro.

Los miraron a huevo, y –tal vez– cometieron errores fatales con un ‘Iron Fist’ zorrón y un poco desabrido, ó un Luke Cage que se desinfló en cinco episodios pasando de un potente mensaje antiracista a una trama re fome. Pero en ‘The Defenders‘ se nota que las mentes maestras que identificaron los puntos débiles y los potenciaron al 100%.

No teme en mostrar chocolate y eso es bacán, porque por si no lo sabían; los superhéroes también sangran. De hecho, uno piensa en que ojalá las cosas hubieran sido diferentes y tuviéramos un Spider-Man en serie de televisión, combatiendo en los callejones de Manhattan contra Scorpion, Mysterio, o el mismo Kingpin. Total, Spidey es un personaje de calle al igual que los Defenders.

Cumple, y cumple bien. Ojalá si, que en otras temporadas pasemos a un arco diferente en que ya no tengamos que ver “La Mano“, y podamos sumergirnos en amenazas neoyorquinas un poco más graves. O incluir a otros Defenders como Namor, Gata Infernal o Hellstrom, total este baile está hecho para los que sobran, y aquí en Nerdix los recibimos con los brazos abiertos.

¡Comenta!