Cuando DC Comics anunció que introduciría a su continuidad de series o universo a personajes de Watchmen, lo más seguro es que tu cara haya tratado de demostrar  algo parecido al asombro, miedo e inseguridad de manera unísona. ¡Ojo! Lo lógico es que de alegría no hayas tenido nada, pero casi un año y medio luego desde la salida de la nueva propuesta de DC podemos por fin respirar con algo de tranquilidad y quizás esbozar algo parecido a una sonrisa. Y la de un comediante.

Portada alternativa del cómic. Lo de alternativa nunca estuvo mejor ocupado.

Doomsday Clock #1 salió ayer 22 de Noviembre en EE.UU. (misma fecha en la que hizo su aparición el Doctor Manhattan en la serie original de Watchmen) y luego de leerlo podemos sentir que el escritor y artífice de todo esto, Geoff Johns, parece tener bajo control la jugada, porque no se apura en mostrar personajes, no se desespera por incluir al mayor cómic de la historia dentro de un nuevo universo, y no quiere hacer lo que hizo la Liga de la Justicia en la pantalla grande. Y es que mientras otros hubieran ido directo a lo que todos queremos saber, Johns sabe llevar o quizás “imitar” el estilo de narrativa de Alan Moore a la hora de tratar a los personajes y su historia, lo cual te lleva a sentirte cercano con la historia con la sensación de que realmente estás leyendo una continuación pero logrando introducir un aspecto mas y ahí en donde está la clave: el factor del misterio. Tomándose los tiempos, la incertidumbre, los pulsos. ¿Hace cuánto tiempo que un cómic de superhéroes no nos dejaba con una interrogante o cliffhanger tan grande como ahora? Ahí está nuestra pequeña alegría para con este primer tomo.

La reaparición de Rorschach debe estar entre los mejores momentos del cómic durante el 2017

Punto aparte dentro de este pequeño análisis, son los excelentes dibujos de Gary Frank, porque tal como Johns logra retener a Moore, el encargado de los trazos nos muestra lo mejor de su trabajo, aun con la limitante que es de dibujar en formato de 3×3 viñetas por páginas, las acciones van de manera fluida con el texto, incluso para aquellos personajes que no hablan o no tienen rostro.

Por más que quisiéramos contarles mas de este #1, hablar o mostrar más allá de las páginas develadas por la editorial durante la pasada New York Comic Con, sentimos que sería matar este factor de suspenso o misterio, que mientras promete devolvernos el “heroísmo perdido”, apunta de pasada a regresarnos la angustia de tener que esperar un mes más para seguir leyendo más. Millennials y su sentido del querer tenerlo todo ahora ya, deberán abstenerse de leer tomos como éste. ¿Tenemos acción? Si. ¿Hay humor? Si, en la cuota justa y de manera mas sarcástica. ¿Tenemos a nuestros personajes clásicos involucrados? Respuesta difícil, pero si y también no. Relación complicada. Dependiendo de cuantos superheroes del universo DC quieras ver. ¿Te deja con ganas de leer más? Casi que da clases de como se puede lograr actualmente.

En definitiva, Doomsday Clock #1 aprueba con nota positiva y una carita feliz para nosotros, aunque esperamos que las respuestas a las muchas interrogantes que nos dejó luego de su lectura, lleguen acompañadas con la acción que identifica al género de superhéroes dentro de los cómics.

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