Había una vez una exitosa serie animada de la productora Hanna-Barbera, protagonizada por una raza de diminutos seres mágicos azules que viven en una diminuta aldea, escondida de los humanos para protegerse del peligro y cuya historia comenzó como un cómic creado por el artista belga conocido como Peyo; y que, de ahí en más, traspasó generaciones y medios, llegando incluso al cine.

Obviamente hablamos de  “Los Pitufos” (The Smurfs).

El éxito de “Los Pitufos” fue indiscutido, pero debido a problemas con la licencia, el productor ejecutivo de la serie tuvo que buscar un reemplazo. Necesitaba algo que pudiese replicar el fenómeno de los enanos azules y lo encontró en la obra de otro artista belga llamado Nic Broca. Unieron  fuerzas con Hanna-Barbera y dieron vida a la serie animada “Snorks”, basada en los cómics del mencionado ilustrador.
Los Snorkels” (“Snorks”), por lo menos en Chile, fueron los más perjudicados de ese montón de series sobre razas ficticias de pequeños seres, que convivían cada uno con una cualidad distintiva, cómo “La Calle de las Estrellas”(“Star Street”), “Los Cariñositos” (“Care Bears”), o “Los Glowfriends”.  Nunca gozaron de la misma suerte que los duendes azules perseguidos por Gargamel, aunque tuvieron 4 temporadas de aventuras submarinas.

Justamente el primer aspecto que resalta de “Los Snorkels”, es que las aventuras eran en el fondo del mar y los diminutos seres tenían un característico “tubo” que salía de sus cabezas, por el cual respiraban y emitían un sonido (snork) cuando estaban felices. Esta era la apariencia de un snorkel de agua salada, los de agua dulce tenían 2 de estos tubos.

Las aventuras giraban en torno a unos 5 o 6 snorkels protagónicos, pero a diferencia de la relación de los pitufos con Gargamel, acá la presencia humana era mínima y se enfocaba más en conflictos con otras criaturas marinas o con snorkels malvados que querían dominar Snorklandia. Tampoco había una figura comparable a Papá Pitufo, pero si estaba el snorkel más valiente y heroico, su infaltable amiga, el pequeño que se pasa metiendo en problemas y el que era el científico/inventor del pueblo.

Similitudes más, similitudes menos, el caso fue que “Los Snorkels” estuvieron siempre a la sombra de “Los Pitufos”, nunca llegaron al cine, tampoco tuvieron reinicio ni gran campaña de merchandising.

Entonces, ¿Por qué deberíamos recordarlos? Para empezar, el gran trabajo de animación que se les dedicó y que, creo, ninguna serie Hanna-Barbera de la época lo tenía, con efectos de burbujas, espuma o de deformaciones por el movimiento del agua durante todos los capítulos (créanme que animar ese tipo de cosas no era fácil, sobre todo en una época en que se hacía todo a mano). Por su look poco convencional, con colores menos brillantes que  lo que normalmente se veía (quizás eso mismo les jugó en contra), o por sus personajes que, aunque carecieran de una cuota extra de carisma, tenían personalidades un poco más complejas y no se limitaban a repetir una y otra vez las mismas dinámicas o frases.

Un dato Nerdix: la voz original de la snorkel “Daphne” (Daffney), la hacía Nancy Cartwright, la misma actriz que hace la voz de Bart Simpson.

Esperamos haberles vuelto a remover la memoria con este nuevo hallazgo dentro de nuestro Baúl de los No me Acuerdo. Como siempre los dejamos con un video para estimular aún más esos recuerdos y nos leemos la próxima bati-semana, a la misma bati-hora y por la misma bati-web.

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