Sinopsis: Basado en el expediente Vallecas en donde una joven se adentró en el ocultismo para tratar de contactar a su padre recientemente fallecido con trágicas consecuencias. La película narra como una joven debe proteger a sus hermanos pequeños, luego de que un fallido juego de la Ouija sale mal durante el eclipse de sol de 1991.

El caso Vallecas y el eclipse de sol de 1991

¿Alguno recuerda los eclipses de sol?. Al menos en mi caso, estaba en Kinder cuando la “tía” nos puso unos lentes parecidos a los 3D del cine (con ese material parecido a las de las radiografías), y miramos el cielo. El fenómeno era LA oportunidad astronómica que uno podía ver de forma gratuita, educativa, y con los amigos en el colegio. Daba miedo si, porque era algo tan grande que nos recordaba lo insignificante que éramos en este pequeño planeta llamado Tierra. Además era algo que se prestaba para cualquier tipo de teorías, profecías, y rituales ¿#siono? .

La cosa es que ‘La Posesión de Verónica‘, película española dirigida por Paco Plaza (‘Rec’), aprovecha esos recuerdos sobre eclipses solares en los años noventa, de la onda retro y también de una noticia policial que remeció España en 1992; el caso Vallecas, donde una joven chica fallece en extrañas circunstancias, y donde el caso se convirtió –hasta ahora– en el único informe policial en España donde un policía ha declarado ser testigo de un fenómeno paranormal. Así de brígido.

La película (buena igual)

Aprovechando ese caso real, es que la película nos sitúa en el esplendor de los años 90. Verónica (la protagonista interpretada brillantemente por Sandra Escacena) es una chica de quince años que hace de madre de medio tiempo, escucha Héroes del Silencio (grande ese detalle), e intenta llevar una vida de adolescente común y corriente. Como buena cabra tontorrona se le ocurre jugar la Ouija con sus amigas en el peor momento posible; cuando el eclipse solar inunda el parte del planeta por siete minutos completos y las puertas hacia el mundo paranormal están más abiertas que nunca.

Como es de esperar un demonio entra a escena para atormentar la vida de Verónica y sus hermanos con situaciones muy bien hechas desde el punto de vista de los efectos especiales. Sobre todo considerando que muchas de esas escenas están filmadas sin tanto CGI, y con más soluciones caseras que vienen de la vieja escuela del terror.

La película dura 1 hora y 45 minutos y la mayor parte del desarrollo se hace súper entretenido. Personalmente creo que le pega mil patadas a otros refritos de posesiones satánicas como ‘El Conjuro’, ‘Annabelle‘, y todo el universo de los Warrens. Al menos aquí la cosa es un poco más creíble, y la historia respira la frescura necesaria para sorprendernos de vez en cuando.

Otra cosa es que el resto del elenco es súper familiar, agradable, cercano. No, no es una familia que llega a vivir a una casa asentada sobre un cementerio indio, tampoco se trata de una historia con sacerdotes o para-sicólogos. Esta es una historia intensa de demonios personales, y demonios paranormales, donde el final se desencaja de la mayoría de las cosas que hoy vemos –por ejemplo– en el cine hollywoodiense.

Conclusión satanica

Si bien es una película fresca, cabe mencionar que lamentablemente puede decepcionar al público que espera ver algo más “elaborado” o con clichés relacionados al terror moderno. Aquí no van a encontrar monjas diabólicas, pero sí una monja ciega interpretada por la gran Consuelo Trujillo, quien de verdad da miedo sin ser –necesariamente– maligna.

Por lo dicho anteriormente y más, es que ‘La Posesión de Verónica‘ es una buena opción para estas fechas de terror junto con la ya taquillera ‘IT‘ y la sorpresiva ‘Feliz Día de tu Muerte‘. Además creo que es una de las mejores películas de la “madre patria” en el año, junto con ‘El Bar‘ de Álex de la Iglesia.

Si buscan un panorama ideal, que no-les-quepa-duda que esta película esta buena. Aprobada por Nerdix. ‘La Posesión de Verónica’ se estrena este 26 de octubre gracias a Andes Films Chile.

¡Comenta!