Existe una puerta roja que separa la casa de la familia de Paul, Travis y Sarah, del resto del mundo. Tras esa puerta roja está la inmensidad del mundo, con todos sus peligros y tribulaciones. Cada paso que la familia da tras la puerta roja es un paso a lo desconocido, a lo enigmático. Pero tal vez lo más terrorífico es no saber, no tener conciencia sobre aquello que nos acecha tras la puerta roja. El miedo sin rostro, sin forma, es el terror a lo desconocido, y este tipo de terror es infinito.

El mundo tras la puerta roja es aquello que da forma a “It Comes at Night” la nueva película del director Trey Edward Shults, conocido por su cinta de 2015 Krisha y que se estrenará el 29 de junio en Chile .

Paul (Joel Edgerton), Sarah (Carmen Ejogo) y Travis (Kelvin Harrison Jr.) viven en una retirada cabaña en medio del bosque; comenzamos la película cuando Bud, padre de Sarah, ha contraído una extraña enfermedad que parece haberse expandido por todo el mundo. Imposibilitados de ayudarle, la familia debe terminar con la vida de Bud y quemar sus restos por miedo a la infección.

Las reglas de la casa incluyen jamás salir solos de la casa, andar siempre armados, y nunca abrir la puerta roja de entrada a la casa, menos por la noche.

Poca información se nos entrega sobre  la familia, sobre la enfermedad, o sobre el resto de la humanidad. Una noche Paul y Sarah capturan a Will (Christopher Abbott), un hombre que trataba de entrar a la casa. Luego de tenerlo algunos días como prisionero descubren que solo buscaba la forma de alimentar a su familia, por lo que deciden invitarlo a él, su esposa y su pequeño niño a vivir a la casa, esperando que juntos puedan protegerse mejor y hacerse compañía.

Mientras esto sucede Travis tiene pesadillas con su abuelo, con la posibilidad de contraer la enfermedad y con los nuevos inquilinos.

“It Comes at Night” no es una simple película de terror, renuncia de entrada a separar a los personajes entre buenos y malos, o a decantarse por extraños giros de trama. La película sigue la línea de estrenos recientes como “The Witch (Robert Eggers, 2015),  y de “It Follows (David Robert Mitchell, 2014); películas que intentan esconder las motivaciones antagonistas, no desenmascaran fácilmente sus ideas y dejan mucho espacio a la interpretación del espectador.

En este tipo de trabajos los personajes suelen enfrentarse a conflictos provocados por la sociedad que los contiene. En el caso de “The Witch” el abandono y el sometimiento religioso, y  en “It Follows” el despertar sexual.

“It Comes at Night” no entrega grandes datos sobre los que inferir. No sabemos la verdadera relación de la familia protagonista, si aquella es su verdadera casa, el origen de los nuevos inquilinos o sus intenciones.

La película es profundamente delicada en dejar a los actores expresarse frente a la cámara. De manera sutil va borrando la línea entre la realidad y los sueños, para ubicarnos en un mundo casi onírico.

Es tal la intención de los protagonistas por separarse del mundo exterior, por no dejar entrar la enfermedad a la casa, que terminamos por preguntarnos si aquella enfermedad no se trata de una escusa para poner una barrera entre la inocencia de la cabaña en el bosque, y los males que la sociedad contiene; la sexualidad, la violencia, la fascinación con lo material, la desconfianza y la traición. Durante toda la película Paul y Sarah intentarán mantener a Travis alejado de la influencia externa, de la enfermedad que pueda colarse tras la puerta roja; mientras que Travis delira con aquello que le es tan lejano pero que su mente de adolescente pareciera extrañar.

Entre todas las actuaciones, la de Joel Edgerton como Paul destaca. Me incluyo en el grupo de aquellos que pensaban que Edgerton terminaría siendo solo un héroe de acción de segunda categoría. Pero el actor australiano ha cerrado bocas con una trilogía de grandes actuaciones entre las que se incluyen, además la mencionada, “Midnight Special ” (Jeff Nichols 2015) y “Loving” (Jeff Nichols 2016) . Pareciera Edgerton haber encontrado su nicho de actuación en personajes golpeados, lejanos del arquetipo de héroe, pero que derrochan una humanidad que lo acerca al espectador.

Uno de los buenos estrenos esta semana de la cartelera chilena, pero sería injusto engañar diciendo que se trata de un película de terror de tomo y lomo; entrega algunos sustos pero esa no es su mejor característica. Se trata más bien de una muy inteligente reflexión social, trepidante y excelentemente dirigida.

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