El día de hoy nos convoca un animé que ha logrado hacer reir, y por qué no, alegrar el día, tardes, noches, y madrugadas a miles de afortunados que ya tuvieron el agrado de verla. Para los que ya la han visto, probablemente les hará sentido lo que estoy diciendo, y para los que no, pues damas y caballeros, ¡les presento Konosuba!

¿De qué trata la serie?

Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku o! (God’s blessing on this wonderful world!), mejor conocida como Konosuba, nos cuenta la historia de Kazuma Satou, un hikikomori -algo así como un “nini” aislado de la sociedad- fan a muerte de los videojuegos, el anime y el manga. Un buen día (o en realidad, en un mal día), éste tiene una muerte ridícula, y es transportado frente a la hermosa diosa del agua Aqua, quien, burlándose de su muerte, le ofrece llevarlo a un mundo alternativo de fantasía medieval (como clásico RPG), al que sólo puede llevar un objeto que le sirva de ayuda. Kazuma entusiasmado con por fin ser el protagonista de su propia aventura al más puro estilo de videojuegos, acepta irse a este mundo de fantasía, no sin antes escoger la única cosa que puede llevarse a éste: a la misma diosa que se estaba burlando de él, Aqua. Es entonces cuando inicia la historia de este anime.

¿Qué la hace tan bkn y recomendable?

Es cierto, a simple vista y por su reseña, este anime no parece tener nada de especial, y parece ser uno más de las tantas series de moda, cuyos personajes principales son transportados a un mundo de fantasía, donde deben sobrevivir y enfrentarse al enemigo principal etc, etc…

Incluso, siendo honesta, cuando vi el primer capítulo de la serie, admito que no le encontré nada de especial, y dejé pasar el tiempo antes de ver su segundo capítulo. Luego con el tiempo vi el segundo capítulo, y de a poco, me di cuenta que me sacaba más de una risa, y además, me empezaba a encariñar con los personajes. Luego vi el capítulo 3, y el 4… Y ya definitivamente no podía parar… Konosuba había conquistado mi kokoro a punta de capítulos que a lo menos, me sacaban varias sonrisas, y con unos personajes, que cada vez encontraba más queribles.

Y es que ¿cómo no querer Aqua?… Una diosa que como el mismo Kazuma la denomina, es una completa inútil y tonta la gran parte del tiempo, pero al mismo tiempo, no es una tonta que caiga mal… Al contrario, es tan enérgica y honesta respecto a su condición de diosa, que te dan ganas de verla en pantalla gritando, pateleando, o bebiendo alcohol.

Luego está Megumin, la  Archimaga descendiente de la raza de Demonios Carmesí, que tiene como gran característica, y de hecho, como única habilidad, realizar el hechizo “Explosión”, el que se caracteriza por ser tremendamente destructivo. Sin embargo, cada vez que hace este hechizo pierde todas sus energías y queda completamente inhabilitada durante el resto del día.

Por último está Darkness, una rubia y bella paladín muy resistente defensivamente hablando, pero con fetiches bastantes masoquistas, ya que vive excitándose con pensamientos de ser atacada por monstruos o enemigos poderosos que la torturen al más puro estilo de 50 sombras de Grey.

Con todo este “harén” debe lidiar Kazuma a diario, quien sabe perfectamente cómo son sus compañeras, las que obviamente, no son como él soñaba y esperaba para vivir su gran aventura.

Raya para la suma para esta Notasuba

Konosuba no va a ser la gran historia de tu vida que te va a hacer reflexionar, ni contarte una épica historia con una gran animación y variado soundtrack. Y creo que precisamente esa es la gracia de Konosuba… No necesita ninguno de esos elementos para ser lo genial que es. Konosuba simplemente necesita ser Konosuba, y le basta con eso para alegrarte los 24 minutos por capítulo que le dediques de tu día.

Por último, como dato final, un día me encontraba viendo Konosuba en el living de mi casa, y de repente, se cruzó mi mamá (una mujer por cierto de otra generación), y se quedó pegada viendo unas escenas de la serie conmigo. ¿Por qué les cuento esto? Porque me sorprendió que hasta ella murió de la risa con lo poco que vio. Fue en ese momento cuando dije: “esta serie es definitivamente chistosa, y puede hacer reir a cualquiera”.

Así que, como raya para la suma, dele una oportunidad a esta serie si quiere pasar un momento agradable, disfrútela, ríase mucho, y alegre su día.

Por cierto, la serie ya cuenta con dos temporadas de 10 capítulos cada una, la primera emitida el 2016, y la segunda el 2017, y se basa en una serie de novelas ligeras escritas por Natsume Akatsuki. Además, se ha confirmado que el estudio a cargo llevará a cabo un nuevo producto animado, no especificando su formato.

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