Los juegos de mesa ya están dejado ese nicho del ñoño por excelencia y se han abierto las posibilidades a ludotecas caseras, presencia de juegos de mesa en bares temáticos, eventos masivos y claro, el corazón de los chilenos. Por eso, hoy les quiero presentar un juego épico, una aventura lúdica que ha llegado para narrar historias, sí, se trata del “D50: Las redes del Reich”.

¿Pero de qué trata está cuestión? Fácil de explicar: Tenemos a un vegetariano maquiavélico de prominente vello facial, Adolf Hitler (¡qué horror!); después tenemos a una Alemania dominada políticamente (y militar también) por el artista frustrado antes mencionado, el sujeto quería dominar el mundo cuál Dr. Malito, Bowser, Voldemort, Redskull, Albert Wesker, Cthulhu o Trump. Dentro de su plan de dominación obviamente había un hito de “relaciones públicas” y entre ellas, muchos espías considerados, de los cuales OBVIO que alguno iría a para al país más largo (y hermoso, ejem) del mundo, Chile, lindo como un sol. ¡¡¡Ceeeeacheiiiiii!!!.

En esa histórica y políticamente correcta narración queda agregar que un equipo de diseñadores locales fue a parar con tal información y debe haber dicho algo así como “Oh compadre que onda estos espías nazi, ¿alguien en Chile los habrá perseguido?… ¡Oh sí lo hicieron, el Departamento 50!, ¡Esto amerita un juego!” y así puff, ¡nació por obra de Cuatro Quesos!. Y pucha que se aplaude la apuesta y ganas.

El juego en sí es de una categoría semi-cooperativa, quiere decir que entre algunos de los jugadores deberán trabajar en equipo para lograr la meta final que es ganar (o la paz mundial,o el fin de todo, chan); hay dos bandos y dos formas de ganar en este tablero, un bando es ser el malo, el espía que recibe órdenes directas del Führer, su misión será escapar de los agentes del Departamento 50 (o D50) y recorrer el país con sus influencias y poder concretar “planes”, que serán básicamente sus misiones y formas de ganar. Luego, por el lado de los jovencitos del cuento, estarán los agentes del D50, quienes deben seguir las pistas del espía y conseguir la evidencia suficiente para librar al país de la amenaza del Reich. Entonces, recapitulemos: Tenemos dos bandos, uno es el malo y los demás jugadores son los buenos, simple, clásico, genial. En este juego de 3 a 4 jugadores podremos revivir una cacería de nazis basada en hechos reales.

¿Es entretenido? Sí, caleta, su tablero tiene ciertos similares al de Pandemic, razón por la cual fanáticos de juegos de mesa se sentirán cercanos a algo que conocen, el diseño y el arte es propio de un buen juego entre Europeo y Norteamericano, pero lo genial es que es un producto chileno de calidad. Aún así, queda decir, que en Chile cada vez hay más juegos que dan para hablar, la calidad del producto nacional hace que uno pueda confiar aún más en estos juegos, por otro lado si tienes ganas de probarlo te recomiendo estar atento a las redes sociales de Cuatro Quesos y futuros eventos de juegos de mesa, la parrilla de certamenes siempre considera las demostraciones de interesantes desafíos lúdicos.

Por otro lado, el juego está recomendado para mayores de 12, pero yo me atrevería a decir que sobre los 17 ya podría haber una jugabilidad sin problemas, a menos que ya se hayan entrenado en otros juegos de mesa, la duración no debería superar una hora, o una hora y media como máximo y en la reconocida página de Board Game Geek tiene una calificación de 7.96 (de 10), o sea es pulento.

Te dejamos el trailer para que te animes también en salvar el mundo desde, como dice Montaner, “en el último lugar del mundo”, nuestro querido Chilito. ¡Fuck you nazis!

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