Finalmente ha terminado la esperada segunda temporada de Shingeki no Kyojin (Attack on Titan), y en Nerdix teníamos una deuda pendiente respecto al análisis de la serie, tomando en cuenta al manga. Por lo mismo ¡éste es el momento para hacerlo!

**ADVERTENCIA: Si bien tomaremos contenidos del manga, el cual se encuentra mucho más adelantado que el anime, NO HAY SPOILERS que vayan más allá de lo que se vio en esta última temporada.

“El orden de los factores no altera el producto”

Lo primero que tenemos que decir -si se compara el anime con el manga, y que probablemente lo notó cualquier lector que haya pasado por la versión escrita de Isayama -es que Wit Studio se ha preocupado por realizar una adaptación lo más fiel posible a éste, y cuando digo lo más posible, es que prácticamente han tomado viñeta por viñeta, y la han animado y caracterizado en la serie.

Sólo se pueden observar leves diferencias entre animé y manga al ser minucioso, y ver cómo ciertas escenas Wit Studio las movió de orden, sin alterar el resultado final de la historia, como por ejemplo, el diálogo que tienen Reiner  con Ymir acerca de una lata de arenque, el cual debió haber ocurrido por orden natural en el capítulo 28, pero finalmente lo mostraron en el 29, seguramente para darle más énfasis al misterio que escondía Ymir durante ese episodio.

Ahora bien, la mayor sorpresa para quienes nos mantenemos fieles al manga probablemente nos la llevamos en el capítulo 35 de la serie, cuando se nos cuenta la historia de Ymir, la misma que en el orden cronológico del manga aparece 40 capítulos después del momento en que nos encontramos en la serie. Sí, no me equivoqué al tipear, ni te equivocaste al leer, ¡¡40 capítulos después!! En un momento en que por cierto, en el manga el origen de los titanes ya ha sido revelado, y que se entiende perfectamente el contexto en el que se encuentra este personaje.

 

Sin embargo, algo interesante es ver cómo aquí se aplica el clásico “el orden de los factores no altera el producto”, ya que si bien quienes hemos leído el manga, sabemos el contexto y las razones del sufrimiento de Ymir en aquel momento, para los que no lo han visto,  sólo les dio algunas luces del origen de la historia de los titanes, y al mismo tiempo sembró más dudas y curiosidad sobre lo que hay detrás de todo, por lo que tampoco lo veo como que se hayan mandado las partes.

Un ending de spoilers sobre spoilers para los spoilers

Tema aparte es el ending de esta segunda temporada, ya que quienes leímos el manga nos dimos cuenta inmediatamente que estaba plagado de spoilers al nivel dios full power, lo cual generó controversias entre algunos fans que alegaban por el “spoileo” descarado que el estudio decidió dar. Sin embargo, en mi opinión y siendo bastante sincera, como lectora del manga, si bien en un principio me sorprendió que decidieran mostrar todas esas imágenes, luego me pareció un regalo para quienes nos hemos mantenidos fieles  a la versión escrita de Shingeki no Kyojin, ya que sabemos perfectamente que para llegar a esa parte de la historia que nos muestran en el ending, aún queda muchísimo. Además, siendo realistas, y al igual que con la historia de Ymir, para quienes sólo siguen el anime, sólo son un conjunto de imágenes sin sentido, por lo que de momento, tampoco les afecta mayormente.

¡Habemus humo blanco para la tercera temporada!

Por último, hay que destacar que ¡ha salido humo blanco respecto de la tercera temporada de la serie! (y no es precisamente el humo que emanan los titanes al transformarse o ser derrotados), ya que se ha anunciado que la tercera temporada de Shingeki no kyojin verá la luz durante el 2018.

Ok, puede ser algo desilusionante tomando en cuenta que hubo que esperar 4 años por esta segunda temporada de sólo 12 capítulos, pero por lo menos, ya sabemos que  la tercera parte de esta serie no se encuentra tan distante, y además, luego de ver la primera y este última temporada, podemos dar fe que Wit Studio no se toma su tiempo en vano, ya que cuida cada detalle de animación, para poder darle vida de la forma más épica posible a la obra de Hajime Isayama.

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