Omoide no Marnie es la segunda película dirigida por Hiromasa Yonebayashi (Karigurashi no Arrietty), y cuya música está a cargo de Takatsugu Muramatsu, en su primera colaboración en un largometraje de Ghibli. Sin embargo, pese a la novedad, ambos –en sus labores –logran darle a Marnie la sensación de familiaridad y el sello propio del Estudio al que representan. La ves y dices “es una película Ghibli”.

Ambientes mágicos, personajes entrañables, temáticas y diálogos estremecedores. Lo cierto es que no exageramos al hablar de “la magia de Studio Ghibli”, porque consigue generar sensaciones nuevas con los mismos elementos, como volver a un lugar conocido en distintas etapas de nuestra vida, pasamos de lo visual a lo argumentativo, a lo auditivo, y sin darnos cuenta generamos una reflexión súper profunda, como si  Miyazaki dejara caer en sus historias una verdad diferente para cada uno.

Nerdix - omoide no marnie

La historia comienza con Anna, una niña retraída que sufre de crisis de asma, por lo que su madre adoptiva, decide enviarla con unos parientes a un pueblo pequeño alejado de la ciudad. Los personajes jóvenes con enfermedades crónicas, lo que los hace demasiado ermitaños para su juventud, son ya elementos clásicos del Ghiblimundo, lo mismo el hecho de que los escenarios sean usualmente lugares atemporales, alejados del ruido de la ciudad y fuertemente conectados con la naturaleza. Pueblos pequeños y en aparente decadencia, que en verdad los embellece.

Ghibli no necesita someter a sus personajes a un sufrimiento excesivo para entregar su mensaje o mostrarnos una verdad por asumir. Y es aquí donde la atormentada Anna conoce a Marnie, una niña encantadora, atrapada en los muros de una inmensa mansión, que a Anna le resulta extrañamente familiar. Ambas comienzan una amistad secreta, y Anna descubrirá poco a poco el secreto que la conecta de manera mágica con el idílico mundo de Marnie.

Nerdix - omoide no marnie

Omoide no Marnie es también una película de amor, de amistad, y sobre todo de amor familiar. A lo largo de la historia, Anna se cuestiona su adopción y expresa un descontento que la carcome por dentro, y por otro lado Marnie le muestra su mundo de fiestas llenas de adultos felices, donde el vivir en una mejor situación no la hace más feliz, ya que al estar sus padres tan ocupados, no se dan cuenta de que ella es víctima de constantes acosos por parte de las mujeres que deben cuidarla.

La película vale mucho la pena, tal vez no para los niños pequeños, porque es demasiado lenta para ellos, pero como pieza de cine es muy recomendable, obsequiándonos con un final esperanzador y sobre todo de reconciliación con la vida, la historia y el pasado.

¡Comenta!