Antes que se masificaran las consolas caseras o los computadores, la única opción para muchos de vibrar con un juego era ir al “Salón de Arcade” más cercano – y lo pongo entre comillas porque muchas veces no eran centros de entretenimiento dedicados y pitucos. ¡No señores! no era como se ve en “Stranger Things” o “Ralph el Demoledor”, a veces se adaptaba un humilde rincón en la panadería de la señora Juanita con un par de máquinas, en piso de tierra y paredes de madera, donde nuestros sueños se hacían realidad… ¡Los Arcades, no el pan!… bueno el pan calentito con mantequilla también.

Era una época de títulos repetitivos y simples. Antes que llegaran los “Juegos de Peleas” la mayor competencia era contra ti mismo y tu mejor puntaje: la auto-superación era la meta y la forma de conseguirla era volverse bueno y robarse los vueltos del almacén para obtener las preciadas “fichas” que lo permitieran.

Sí… antes de las modernas tarjetas de “Happy Land” y que recientemente hasta  los “Juegos Diana” han implementado, existían las fichas: Reliquias de tiempos primitivos donde los créditos tenían forma física. ¿Quién no soñó con un cofre de tesoro lleno de fichas? ¿No? ¿Y con el tesoro Copec?

 

Juegos que marcaron infancias.

Hacer una lista completa de las mejores máquinas o las más famosas se hace casi imposible, así que simplemente les pediré que me acompañen mientras me siento en la mecedora, caliento el tecito, me tapo con el “chal” y les cuento algunos de los juegos que recuerdo con más cariño.

 

Pac-Man – Midway , 1980

Este monstruo de la industria seguro iba a aparecer por aquí tarde o temprano, así que vamos directo con él, el único y grande Míster Señor Pac-Man.

Si no has estado viviendo bajo una roca los últimos 27 años es bastante probable que hayas jugado o al menos oído hablar del “comecocos” amarillo – Si, en España se llama “comecocos” y anda a todo gas con la onda vital. Esta maravilla de diseño es sin lugar a dudas parte de la cultura pop, con un chorrocientas mil adaptaciones, secuelas, remakes, spin-offs, una serie animada e incluso un espacio en el museo Smithsoniano en Washington D.C.

La idea es simple: correr por tu vida, escapar de los fantasmas y comerte los Tic-Tacs que te darán el valor suficiente para enfrentar y devorar a tus enemigos… ¡Ah y de vez en cuando aparecen frutas! Divertido y nutritivo.

 

New Rally X – Namco, 1981

¿Si te digo que era un rally pero no había meta? ¿Y los otros autos buscaban aniquilarte? Así era esta extraña mezcla de conducción, laberintos y destrucción donde tu único escape era levantar tierra y acelerar como si no hubiera mañana – Toretto es una alpargata al lado de este bólido.

New Rally X tenía un objetivo simple: recuperar unas banderitas esparcidas por el mapa, con algún propósito que no importa ahora, escapando de otros conductores mientras se nos acababa la gasolina. Nuestra única defensa era levantar una cortina de humo que confundía a nuestros contrincantes.

El ritmo del juego es frenéticamente satisfactorio. La acción es explosiva y aunque las partidas duran menos que Berlín en recreo, el subidón de adrenalina te dejará las manos temblorosas y sudadas.

La música aporta montón a la experiencia, con una de las composiciones más reconocibles de la época: completamente repetitiva, pero sin llegar a ser molesta… al menos los primeros diez minutos.

 

Tumblepop – Data East , 1991

No vamos a decir que era un bombazo de originalidad porque claramente tomó elementos del “Snow Bros” y del “Bubble Bobble”, pero algo había en Tumblepop que lo hacía más atractivo y suculento: ¿Será que era lo más parecido a un juego decente de los Caza Fantasmas?

El concepto es bastante directo: atrapar criaturas Japo-psicodélicas con una aspiradora y lanzarlas de vuelta como arma. Nunca hacer el aseo fue tan divertido – Ni siquiera escuchando temas viejos de Luis Miguel y Pablito Ruiz.

Viajaremos por el mundo aspirando más “monitos” que Kirby con bajón, en un tour que incluye desde Japón, pasando por Brasil, hasta el espacio exterior. Al final de cada nivel nos topamos con un jefazo que pondrá a prueba nuestra habilidad y nos dejará completamente sin fichas. Toda una pasada para jugar en cooperativo con buena compañía.

 

Dig Dug – Namco, 1982

Bueno, digamos que imaginación no faltaba en aquellos años. Dig Dug tiene la extraña premisa de cavar e inflar: Nos enfrentamos a nuestros enemigos subterráneos a medida que vamos excavando y utilizando un bombín con el que los haremos explotar – Ahora que lo pienso es hasta “gore” la situación.

También podremos derrotar a estas “tomate-cosas” y los dragoncitos-verdes cavando por debajo de rocas y dejándoselas caer en toda la cara, ternura pura de los 80`s.

Recientemente pudimos ver como “Mad-Max” derrotó a la pandilla en “Dig-Dug” en Stranger Things, convirtiéndose en el interés romántico de dos de los protagonistas tras esta proeza – Es que nada enamora más que ser seco en un juego ¿o no?.

 

¿Tienes alguna maquinita que traiga buenos recuerdos? Cuéntanos en los comentarios y no olvides seguirnos en www.nerdix.cl para más notas como esta.

 

Buena Semana a Tod@s!!

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