Seamos sinceros: Llega la noche, el momento predilecto para aprovechar el par de horas libres que tenemos al día y al fin probar ese juego que compramos hace meses y que ha hecho un hermoso pisapapeles todo este tiempo. Cuando nos encontramos en este estado de relajo absoluto y abstracción casi terapéutica, estamos dispuestos a dejarnos llevar por este mundo de fantasía y pocas veces cuestionamos si lo que estamos viendo cumple con las reglas mínimas de la lógica. Porque… si quisiéramos un Juego totalmente realista nos iríamos a “Blips an Chitz” a jugar “Roy: A Life Well Lived” ¿Cierto?

Acompáñanos a revisar esos pequeños detalles que abundan en los Video-Juegos y que, a lo largo de los años, hemos aprendido a aceptar sin darnos cuenta que “no tienen ni pies ni cabeza” [como decía mi abuelita].

 

¿Templos antiguos con conserje?

Si eres un caza-tesoros como Lara Croft o casualmente te encuentras en la región de Skyrim explorando antiguas tumbas nórdicas, probablemente te encuentres en sitios súper secretos y súper abandonados donde generalmente las telarañas serán señal de que ningún ser humano ha puesto un pie allí en cientos de años.

Entonces ¿Quién ·#$%&$ prende las antorchas? Está bien… lo de los cofres con tesoros te lo puedo dejar pasar, una reliquia olvidada también pero… en serio no hay explicación lógica posible para esos caminos totalmente iluminados por antorchas cuidadosamente colocadas e incluso ¡Velas! Montones de velas, ordenadas y encendidas una tras una ¿Acaso algún duende con trastorno obsesivo compulsivo y pasión por la cera?

Mención honrosa para los juegos donde encontramos botiquines o munición en algunas catacumbas. Sospechoso, y más raro que poroto en paila marina, pero alguien ahí fuera se encarga que no falten suministros médicos hasta en los lugares más recónditos… Sabemos que eres tú Dr. Simi, no es necesario esconderse más.

 

¿Civiles mejor entrenados que un ejército?

Si te encuentras en medio del apocalipsis zombie no te haría nada de mal contar con un poco de entrenamiento militar ¿No es así? Porque parece lógico pensar que alguien que sabe operar armamento, tiene habilidades de combate cuerpo a cuerpo y técnicas de sobrevivencia, podría tener mejores posibilidades contra las hordas de no-muertos. Pues no es el caso en el mundo de los Video-Juegos. No importa el tipo de infección que azote la ciudad, los primeros en morir son siempre militares o policías.

Así que… ¿Qué mejor para combatir la amenaza que gente común y corriente sin ningún tipo de entrenamiento? Así tenemos a Joel del “Last of Us” un contratista capaz de acabar con cientos de “cabezas de hongo”; Ellie una adolescente que apuñala mejor que una banda de “malosos veteranos”  o a los sobrevivientes de la saga “Left for Dead” donde pasas de atender una gasolinera a destruir hordas de zombies.

Así podemos seguir con Dead Island, Dead Rising, etc. Al parecer basta con poner las manos sobre un sub-fusil para convertirse automáticamente en el mejor tirador de la ciudad y repartir “head-shots” como si fuera más fácil que jugar al emboque.

 

¿Vendedores con tele-transportación?

Todos sabemos que el que es vendedor es “movido”. Así es como a la salida de un concierto están vendiendo poleras, pulseras y cintillos de la banda… así de rápido. Eso lo puedo entender, pero lo que no logro imaginar es cómo algunos vendedores aparecen en los lugares más inhóspitos y de difícil acceso en algunos Video-Juegos.

Tomemos el caso de Resident Evil 4, donde a duras penas nos abrimos paso por un poblado repleto de españolísimos infestados con “las plagas”, además con poca munición. Pero no te preocupes porque el traficante… perdón “mercante” [Es que por favor no puede haber alguien más tránsfugo que él] nos estará esperando a la vuelta de la esquina.

O en Final Fantasy X donde nuestro querido vendedor O´Aka aparecía en fortalezas repletas de guardias de elite, incluso antes de la pelea con el mismísimo “Sin” podíamos aprovechar un par de ofertas e ir equipados antes del enfrentamiento. ¿Cómo rayos llegaron ahí? ¿Magia? Bueno, al menos hay que reconocer el compromiso de estos emprendedores.

¡Cómprate una vida loco!

Lo que podría sonar como un insulto de patio colegial es una gran realidad en los Video-juegos, donde es posible “comprar” una vida al juntar monedas, frutas y otros. ¿Se imaginan canjear una vida después de la nuestra con cien mangos? [Y me refiero literalmente a Mangos].

No vamos a cuestionar el concepto de vida extra porque sin él todo tendría la dificultad de un Dark Souls. Pero lo que me parece cuando menos curioso es ¿Cómo es que podemos canjear cien monedas por una oportunidad adicional de vivir? ¿De  dónde salió esta idea? ¿Será un mensaje subliminal para instaurar el capitalismo en nuestras mentes desde pequeños?

Sea como sea estamos tan acostumbrados a esta mecánica sin sentido que cada vez que iniciamos un juego [Especialmente si es de plataformas] donde podamos recoger anillos, monedas, burbujas, gemas, etc. Automáticamente asumimos que si juntamos las suficientes el juego tendrá piedad de nuestra alma y nos regalará una oportunidad extra.

 

¿Se te ocurre algún otro detalle que dejamos pasar en nuestros Juegos favoritos? Cuéntanos en los comentarios y no olvides seguir a www.nerdix.cl

Buena Semana a Tod@s!!

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