Para empezar, jugaré a ser un poco científico y me lanzaré por lo gramatical, un reboot se traduce en como reiniciar algo, partir desde cero (como lo que hicieron en Spider-Man con Andrew Garfield y por tercera vez con Tom Holland) y un remake en palabras breves, es tomar una película que fue buena y hacerla otra vez en un formato distinto, por ejemplo, la película animada de La Bella y la Bestia junto a su reciente versión en live action (forma anglosajona de decir “con personas”) o en su lado animé con Ghost in the Shell ya en cines. Y bueno, aquí partimos con dos ejemplos, tenemos a un Spider-man que pasó de ser el ñoño y flaco Tobey Maguire, a un Andrew Garfield, que prefería a Gwen y que para muchos fue algo un tanto “innecesario” (claramente, después de las tres películas de Tobey), mientras que otros decían que era “más fiel al cómic” y les agradaba sólo por eso, ¿pero es necesario eso en una adaptación?

Después de este primer punto tenemos que pasar a lo siguiente: el mundo de la pantalla grande se ha centrado tanto en “revivir viejos clásicos” que casi parece una manda religiosa el ver las mismas películas una y otra y otra y otra vez. No tengo ni 30 años y he visto a 3 Spider-man distintos (bueno, uno está en camino, pero se entiende), dos equipos distintos de Los 4 Fantásticos y creo que ya perdí la cuenta de cuantas Momias he visto. Karloff se debe estar revolcando en su sarcófago con las últimas películas de momias y ahora como guinda de la torta, tenemos otra en camino y no han pasado ni 10 años de la última. Si bien yo soy alguien que nació en la década de los 90´s, estoy a punto de preguntarme qué tan viejo estoy que he visto tanto remake últimamente. El aro recientemente apareció con una propuesta que pasó sin pena ni gloria, y lo digo porque cuando una película es buena están todos peleando por cual es la mejor de la saga, pero cuando es mala, están los que tratan de defenderla, los que le hacen caso a la crítica especializada y los múltiples “Véela en pelispedia, pero no vayas al cine, confía en mí”. Si bien la última del Aro no será un remake o similar, sino una especie de (innecesaria) continuación, se entiende que es algo que también está sucediendo.

Choose Life

Trainspotting por ejemplo es una película de culto, marcó generaciones, fiestas en discos, a múltiples jóvenes y dejo más de un mensaje reflexivo en la mayoría. Hace no mucho se estrenó su segunda parte, plasmada en una historia que continua 20 años después de los hechos ocurridos en la primera película, causó opiniones divididas; en Chile algunos dijeron que el estreno peligró, pero aun así, llegó a tener una fiesta de lanzamiento en la Blondie (donde si bien recordarán Nerdix llevó a varios 😉 ) y a mi parecer, fue una justa y merecida secuela, la intriga de haber sabido que había pasado con Spud, Renton, Sick Boy y Begbie era algo que a muchos los tenía con ganas de una continuación ¿y por qué no?, si una película de culto merece una continuación… dicen por ahí. ¿Pero será ese el motivo? ¿El contentar al público? ¿O hay algo más?…

Star wars tenía sus 6 episodios, series como clone wars, novelas, cómics y un sin fin de historias de su universo expandido, George Lucas estaba tranquilo y si bien muchos fans querían más, llegó Disney con sus maletas de sueños (dinero) y se hizo con otra marca más para su catálogo, nos entregó una película como el Episodio VII que solo sirvió para meter ruido y dejar al fanservice contento – debemos admitir que por mucho que amemos Star Wars, de no ser por Rogue One, el Episodio VII habría sido una película más del montón, con un final rápido y forzado, acompañado de una trama que dejó con gusto a poco -, y bueno, Rogue One, que en lo personal debo decir, fue una película fantástica, espléndida, no le cambiaría nada (bueno, quizás sí, un par de detalles), pero podría haber tenido otro tema de fondo y habría sido una película normal, con una misión suicida que reúne a un grupo de parias en torno a un espacio entre películas, lo cual fue una receta ganadora, se ganaron a la crítica y hasta al público más difícil de todos, pero ciertamente la pregunta es la siguiente… ¿era necesario revivir a Star wars, o el querer llenarse los bolsillos con el fanatismo de muchos fue una jugada ganadora por parte de Disney?

Any more bright ideas?
– Susan Storm (2015, Fantastic Four)

Por ahí va mi punto, ¿es necesario volver a hacer las mismas películas una y otra vez? sinceramente, yo no podría responder a algo así, creo que esta bien el querer llevar ciertas emociones a nuevos públicos, como lo es la nueva Bella y la Bestia, que alcanza a niños que quizá la animada no le pegó tanto y encanta a adultos con un universo desafiante, pero no deja de ser la misma historia, siento que es como jugar a la segura, ¿o no? ¿Dónde está el riesgo? Muchos cineastas lucharon por hacer obras originales y plasmar su lugar, como por ejemplo la antigua King Kong, ¿a quién se le habrían ocurrido esos efectos? ¿Esos aviones? y hoy tenemos al menos 2 nuevas versiones, quizás todas presentan una distinta vuelta de tuerca, pero sigue siendo más de lo mismo. Aquí quiero hacer una pausa. Tenemos a Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, que es parte del universo de Harry Potter, pero no tiene nada que ver con el que sobrevivió, quizás junta uno que otro vacío, pero es como una especie de Spin Off de la saga, algo nuevo, distinto, un mundo de magia lleno de peligros y sociópatas recluidos en las sombras.

Tenemos casos para sacar a flote, desde Lxs cazafantasmas, Las (nefastas) Tortugas Ninja, Más Rápido y furioso 8, las múltiples reinvenciones del hombre murciélago, Jurassic World, entre otras, pero de corazón, ¿han sido necesarias? Para algunos claro que sí, yo también disfrute en el cine o en mi casa viendo la mayoría de estas películas, pero le aplaudí a las que me deslumbraron con la originalidad, Fragmentado abrió más de 23 grietas en la pantalla grande y si la viste, seguro aún no lo superas, Moonlight se merecía el Oscar, Un monstruo viene a verme se merece más que la semana de cartelera que tuvo en Chile, La La Land tendrá guiños a muchas películas antiguas, pero trajo al 2017 un nuevo formato para hacer musicales que te deja con ganas de más. Stranger Things le dejó la vara alta a las series, The Witch (de Robert Eggers) ¡QUE AL FIN NOS DAN UNA PELÍCULA DE TERROR BIEN LOGRADA DESPUÉS DE TANTO! Y fue lejos lo mejor del género en mucho, mucho tiempo y como no mencionar a Kimi no Na wa, que está siendo parte de la nueva – y muy buena – cosecha de cine animado oriental, al igual que El Niño y la Bestia, si bien, hay tantas más que mencionar, esa tarea se las dejo a ustedes.

Palabra de mapache y linterna azul que esta no es una nota de odio y crítica, es un análisis a la escena actual de cine donde por una película original tenemos 3 remakes/reboots/secuelas que podrían ser obras originales, el séptimo arte fue un regalo que nació del talento y pasión de muchas personas por entregarnos entretención, muda en su momento y hoy en día a todo color, incluso en más de una dimensión. Se ha hecho de todo: historias bíblicas, fantasía, cuentos populares, documentales, Titanic, películas como Avatar, Star Wars, Nosferatu, ¡hasta Ed Wood tiene una película con su vida! y por muy entretenidas que sean los remakes, ¿es algo necesario? Es por esto que, les pido su opinión más que candidato en presidenciales o manager de redes sociales en una votación por likes.

El cine es un arte que debemos cuidar como Sam a Frodo y creo que los asientos aterciopelados deben ser la cuna de personas que no están viendo lo mismo una y otra vez, si no que se deslumbran con la originalidad de una mente, como las películas que ves en el Normandie, como las que te recomienda Gonzalo Frías, como las que a veces critican los de Críticas QLS, como las que aquí escriben con tanta pasión personajes de Nerdix como el Chaya o Cinestro, como las que vas a ver y sales con una lágrima de pasión, alegría o rabia incluso, lo importante es que sean películas que te hagan sentir.

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