El 3 de marzo llega a los cines nacionales “Orgullo y prejuicio y zombies“, basada en la particular visión de Seth Grahame-Smith (“Abraham Lincoln Vampire Hunter“) del clásico de Jane Austen.

La historia original va más o menos así: Lizzie Bennet es una joven inteligente, sagaz y con una mentalidad demasiado lógica para su época, la segunda de cinco hermanas, que en realidad no se siente atraída con la idea de buscar marido, ni siquiera cuando conoce a Fitzwilliam Darcy (suspiros generales), el prototipo de lord pudiente y mala onda que en realidad tenía sentimientos y un corazón de lo más noble (lo amamos). Ella le tiene mala, después se da cuenta de que él la ama, pero está enojada con él (ahí está el orgullo), reconoce que a ella también le gusta, y aparece un viejo conocido de él, se arma un cahuín, ella desconfía de Darcy, pero en verdad él era inocente, además hay una hermana de ella que está muy enamorada del amigo de Darcy, pero él cree que no es así y los separa, y Lizzie se enoja, él hace algo y ella se da cuenta de que en verdad lo había juzgado mal (ahí está el prejuicio) y… bueno ya entienden. Esta novela fue escrita en 1797, y en ese entonces estas tramas eran novedosas (y que sigan funcionando al día de hoy reafirma que son perfectas).

Nerdix - zombies

Ahora a todo lo anterior agreguémosle un par de zombies. ¿Cómo funciona todo esto? ¿de verdad funciona?

Veamos el contexto. Lizzie Bennet sigue siendo una chica decidida, fuerte y sagaz, sólo que ahora además es una experta en artes marciales cuya única preocupación es librar a Netherfield Park de la amenaza de los zombies que no dejan de transformar y devorar a sus amigos y conocidos. Darcy también es un luchador impecable, ganándose con eso la admiración de muchas personas, pero cuyo carácter parco lo deja como una persona difícil de tratar. Si algo debemos reconocerle a Grahame-Smith es que logra meter zombies en los momentos precisos dentro del libro. Los zombies arruinan los bailes, se comen a los personajes, aparecen de la nada y de todos modos la historia puede seguir su curso. Los diálogos mutan muy poco en comparación al nuevo contexto, pero se adaptan. Y esto se debe tanto al minucioso trabajo de Grahame-Smith como al hecho de que Orgullo y Prejuicio es una obra maestra de la literatura, y puede conservar su dinamismo y frescura, con o sin zombies.

Ahora bien, no voy a adelantar nada, aunque la trama sea ultra conocida. Esta no es una obra para pensar o sacar conclusiones, pero por lo mismo resulta entretenida. Si usted es un purista de Austen, no la vea, no le va a gustar. Pero si le gusta pasarlo bien, puede que hasta se ría, porque la historia se vuelve bien absurda. Las escenas románticas en medio de hordas de zombies hambrientos le dan un toque entretenido, porque de verdad no pierde romance. Los protagonistas terminan felices como lombrices aplastando cabezas de zombies por toda la eternidad.

Pero el cine no es la única adaptación de esta quimera, ya que “Orgullo y Prejuicio y Zombies” también es una novela gráfica, con Tony Lee en el guión (“Outlaw: the legend of robin hood“, “Doctor Who“) y los dibujos de Cliff Richards (“Buffy, la cazavampiros“, “Birds Of Prey“).

En resumen, si quiere ver una película básica de romance saldrá contento, y si quiere ver una película básica de zombies, saldrá contento también. La película es para pasarlo bien, no para sacar lecciones de vida, y bajo esa premisa funciona.

¡Comenta!