El Arlequín es un bufón. Un bribón de la comedia italiana. Un personaje lujurioso, bromista y divertido, que durante la época de la arlequinada inglesa adquirió la capacidad de hacerse invisible, y su bastón -que provocaba un molesto sonido al golpear el suelo -se convirtió en su báculo mágico.

Neil Gaiman toma a este personaje para protagonizar “Corazón de Arlequín“, con las ilustraciones brillantes y maravillosas de John Bolton -con quien trabajaría también en Los Libros de la Magia.

Publicada en Marzo de 2003, se sitúa en un 14 de febrero normal de día laboral. En el hemisferio norte aún es invierno, aunque ya comience a sentirse un poco la primavera, por lo que San Valentín para muchos resulta un día frío y un poco aburrido.

Arlequin se ha enamorado de Missy, bautizándola como su Columbina y en su afán de ser claro, directo y apasionado decide dejarle un mensaje que a él le resulta inconfundible: clava -literalmente -su corazón en la puerta de su amada.

De ahí en adelante, aprovechando su invisibilidad, acompañará a Missy durante todo el día, haciendo reflexiones, gastando bromas, cambiando el futuro.

El modo narrativo de Neil Gaiman y la manera en la que concibe el realismo mágico lo hacen ideal para este tipo de historias. Arlequín es un ser sobrenatural, capaz de incidir en el destino de otros, pero que sin embargo está rendido ante esta mujer que literalmente juega con su corazón. Lo mete a una bolsa, se lo echa al bolsillo y echa a andar por distintos lugares.

– ¿Y qué hago ahora? 

-No lo sé, desvanecerte quizá, o encontrar otro papel… el de enamorado que suspira bajo la pálida luna. Sólo necesitas una Columbina. 

 

Corazón de Arlequín es una lectura si bien no liviana, muy entretenida para quienes disfrutan de este tipo de fantasía. Con un hombre enamorado de la idea de una mujer que no lo conoce. Dependiendo de la traducción también es posible encontrarlo como Arlequín Enamorado, y salió a la venta bajo las editoriales Norma y ECC.

 

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