Nuevamente Harriet Muncaster nos vuelve a sorprender con una increíble historia de Isadora Moon y su no tradicional familia. Su vida está llena de aventuras maravillosas y seres mágicos, y esta vez nuestra hada-vampiro debe volver a clases y -como es costumbre -exponer frente al curso qué hizo en sus vacaciones, cosa que para ella resulta complicado ya que su vida es muy diferente a los de los demás compañeros de clase, así que muy avergonzada decide contar su increíble aventura, que además incluye una nueva amiga, Marina.

La Condesa Cordelia Moon (mamá de Isadora), fue quien eligió el destino de las vacaciones, un campamento al aire libre, Isadora y Pinky (el inseparable conejito de Isadora) parecían muy entusiasmados con la idea, pero no así su papá, ¿Qué lugar es ese para un vampiro?, sol, arena, playa. No parecía tan entusiasmado como el resto de la familia.

“Sí, era bastante encantador. El mar era chispeante y azul, y la arena estaba caliente y me hacía cosquillas entre los dedos de los pies”

Entre la enorme cantidad de cosas que llevó el Conde Bartolomeo Moon (papá de Isadora), había un peine con piedras preciosas y brillantes, su tesoro más grande (recuerden que los vampiros aman engominar su cabello), que sin embargo fue a parar al mar, específicamente a las manos de la princesa de las sirenas y es aquí donde veremos a Isadora emplear todo su encanto para intentar recuperar el preciado peine de papá. ¿Crees que lo logrará?

El libro sigue la misma línea que vimos en el anterior, la honestidad, el respeto a las peculiaridades de los demás y sobre todo lo maravilloso de que seamos todos diferentes. Además mantiene la línea estética del primer libro, en rosa y negro, que son la perfecta combinación para un hada-vampiro, pero también con mucho brillante.

Definitivamente las historias de Isadora son perfectas para los niños que ya están grandes para los cuentos infantiles, pero no tan grandes para historias largas y complicadas.

¿Quieres saber más? Debes leer este simpático libro llamado Isadora Moon va de excursión.

“Acampar, encender una hoguera, hacerse amiga de una sirena… ¡Todo es especial cuando está Isadora!”

 

¡Comenta!