Jane Cavendish y Emma Matthews son dos chicas que tienen cosas importantes en común: ambas han sufrido experiencias traumáticas que las han llevado a buscar un nuevo hogar (una de ellas fue brutalmente asaltada y violentada, mientras que la otra tuvo que dar a luz a su bebé muerto), además de tener un curioso parecido físico. Así las dos llegan a la increíble y moderna casa de Folgate Street 1, un paraíso minimalista, con un arriendo accesible, y sin embargo lleno de reglas que deben ser cumplidas meticulosamente y a cabalidad. Luego de aprobar un extraño cuestionario, Jane y Emma llegan a habitar lo que será su nuevo hogar. De este modo asistimos a una lectura por capítulos intercalados de cada una de ellas, de su experiencias en la casa, y su relación con su arquitecto, el enigmático y perfeccionista Edward Monkford, con un detalle no menor: están situados en épocas distintas. Una de las chicas ha ocupado la casa antes que la otra, y ahora está muerta.

La Chica de Antes es una historia extraña, pero en el mejor sentido. J.P. Delaney se las ingenia para traernos este tremendo thriller, donde al final nada es lo que parece, y al menos una de las protagonistas guardaba más secretos de los que cabía imaginar.

El Galán de Turno 

La figura de Edward Monkford es sin duda lo que mueve a Jane y a Emma, muchas veces haciendo parecer que la historia la maneja él. Sofisticado, atento y dedicado con los detalles, son las primeras características que luego decantarán en un hombre obsesivo, controlador e incluso agresivo. Da la impresión de que las salva, pero finalmente las somete, a lo que ambas reaccionarán de maneras distintas. Descubrir distintos aspectos de su vida, a razón de trágicos y misteriosos hechos las lleva a ir develando de cada vez más detalles del creador de la hermosa y sofisticada Folgate Street 1. Cuando empecé a leerlo, me dio la sensación de que era una especie de Christian Grey, pero mejor tratado. Y sigo pensando un poco en eso. Edward no es un hombre romántico, pero tiene sus detalles, y escoge muy bien a sus víctimas. A medida que avanza el libro uno se va dando cuenta de que no sólo las chicas se parecen físicamente, sino que están en una situación de vulnerabilidad en la que él puede llegar como un salvador y luego gobernador.

Compulsión a la Repetición 

Además de estar bien escrito, La Chica de Antes está muy bien documentado. No sólo se precia de llevar un ritmo que al principio es inquietante, pero que después se vuelve casi necesario. Jane y Emma tienen vidas distintas, pero llegan a los mismos puertos, donde Edward incluso se toma la libertad de repetir escenas literalmente. El libro además se hace cargo de los términos que plantea y hace uso de ellos con total propiedad. El personaje de Carol (psicóloga de Emma), aporta datos y conceptos que obedecen de manera correcta a la historia, sin exagerarse o sacarse de contexto. Lo mismo acerca del proceso de posparto de Jane. Delaney no sólo explora en lo narrativo, sino que entrega conceptos correctos que hacen aún más fácil empatizar.

La Chica de Antes es sin duda uno de los grandes títulos del 2017, tanto así que Universal ya obtuvo los derechos para llevarla al cine. Está disponible en todas las librerías, gracias a la gente de Editorial Penguin Random House. 

¡Comenta!