Lazarillo de Alejandro Cabrera Olea, quien además de ser escritor también es músico y guionista de teleseries (“Sucupira, “La Fiera”, “Romané”, son solo algunas). Ha publicado, el poemario Se hacen viajes espaciales (2010), el libro de cuentos Simulacro (2011), la novela Soldados perdidos (2011) y la micronovela Albinoni (2015).

Ahora centrémonos en Galvarino que vive en C.I 145 una ciudad industrial (eso significan las siglas) en unos bloks, que es donde viven  los obreros de la fábrica de azúcar, porque a diferencia de los jefes, ellos viven en casa con patio y antejardín, bueno, Galvarino vive junto a sus padres, los tres son muy unidos y forman una bella familia, pero con tan solo 9 años tuvo que enfrentar las consecuencias de la guerra.

La Fábrica de azúcar se quemó y por eso todo olía a caramelo, pero eso era lo bueno, lo malo es que sus papás se quedaron sin trabajo y por esta misma razón, tuvieron que hacer un esfuerzo sobrehumano para trabajar en la gran ciudad, dejando al pequeño solo y a cargo de los quehaceres de su casa y de él mismo, aquí comienza la etapa amarga como lo llama Galvarino tras quedarse solo, sin ver a sus padres porque llegaban muy tarde y se iban muy temprano, entonces decide que es tiempo de despertar antes que sus padres para presentarle al nuevo integrante de la familia, un gato. Al no reconocer a las personas que dormían en su casa, piensa que lo mejor es ir a la ciudad a buscar a sus padres.

 

“Y ahí estaba yo después, en la cocina del departamento hirviendo agua y preparándome una taza de café instantáneo.
Mi idea era quedarme despierto instantáneamente toda la noche.
Sorprender a mis papás con su hijo instantáneo que los esperaba con los ojos y brazos bien abiertos para un recuerdo instantáneo de la familia feliz”

 

Es aquí donde de manera poco común conoce a Acevedo un hombre que combatió en la guerra y lo delataban sus ropas de soldado y su ceguera, de aquí en adelante le esperan Muchas aventuras, un cambio en su vida, una amistad que no partió de la mejor forma y una enseñanza que jamás olvidará, además de como Galvarino se convirtió en lazarillo.

Este libro se centra en Galvarino y como gracias a Acevedo y su ceguera logró ver. A pesar de ser el gordito de la escuela, el niño que no tiene amigos, es afortunado, tiene una gran familia y un enorme corazón, noble y bondadoso, lo que lo impulsan en su propósito. Una historia que te hará sentir que el mundo es miserable, amable, un desastre y esperanzador, todo al mismo tiempo. Contada de la voz de un pequeño quien tuvo que ser grande en muy poco tiempo.

 

“Me paré unos metros mas adelante para tomar aire.
Correr con sobrepeso, con un gato en brazos y una mochila en la espalda no es tarea fácil”

¡Comenta!