“PREY” es un Shooter en Primera Persona, con una base de ciencia ficción pura y dura, dónde nos enfrentaremos a las consecuencias de  la ambición humana por alcanzar las estrellas y develar la esencia de nuestra propia psique.

Quiero partir aclarando que PREY no se trata de una secuela del juego “PREY (Human Head, 2006)” sino la reinterpretación de “Arkane Studios” del material original. En otras palabras, no es necesario haber jugado el original para disfrutar de esta nueva entrega.

¿CÓMO ES EL MUNDO DE PREY?

Dicen que la curiosidad es la madre de todas las ciencias; la experimentación es parte de nuestra naturaleza y, para bien o para mal, es el motor de todos los avances científicos que tenemos en la actualidad.  En PREY nos situamos en el futuro no muy lejano (Año 2035), en una sociedad donde la carrera espacial se ha privatizado, consiguiendo el financiamiento necesario para crecer a pasos agigantados, siendo la enorme “Estación Espacial Talos I” la muestra más clara de dicho avance.

Pero los científicos no se limitan a explorar más allá de los confines del planeta, sino que  también profundizan al  interior de nuestra propia psique: El sistema nervioso central y cómo pueden ampliarse las capacidades humanas. De esta forma se crearon los “Neuro Mods” artefacto que se aplica mediante varias agujas a través del globo ocular y que modifica el funcionamiento cerebral para dotar al usuario con conocimiento y nuevas habilidades en cuestión de segundos.

¿Quieres convertirte en un matemático brillante en tan solo cinco minutos? Con esa aguja de 30 centímetros atravesando mi nervio óptico la verdad lo pensaría dos veces.

Si hay algo que los títulos de Bethesda tienen en común, es la presentación de un mundo denso en historia, con una compleja estructura social, coherente en sus cimientos y rico en detalles que llama a la exploración. Ya lo vimos en “Skyrim”, “Fallout” e incluso en el más conciso “Dishonored”. PREY no se queda atrás, a pesar de tratarse de un escenario reducido en tamaño (La estación espacial) la cantidad de información que podemos encontrar a través del juego nos permite  comprender en profundidad el espacio en el que se desarrolla.

 

 

¿DE QUE TRATA LA HISTORIA?

Nos ponemos en los zapatos de Morgan Yu  (podemos elegir el género del protagonista) científico que ha sido convencido por su hermano para aceptar una misión en la estación espacial Talos I.

Ya en los primeros diez minutos de juego nos encontramos con un genial giro de trama que nos muestra rápidamente la calidad de guion del título que tenemos en nuestras manos.

Al ingresar a la estación espacial comprobamos que ésta ha sido invadida por una forma de vida alienígena – Los “Typhon”- que vienen  cargados con más poderes que el “Detective Marciano de DC”: ´Proyección de energía, Tele-transportación y quizás la que genera dinámicas de juego más interesantes: La Metamorphosis, que les permite  imitar cualquier objeto.

Al poco andar nos daremos cuenta que tendremos que sobrevivir a esta invasión por nuestros propios medios, así como también iremos revelando nuestro misterioso pasado del cuál no tenemos recuerdos confiables.

El juego cuenta con varios finales, basados en cómo interactuamos con los supervivientes que encontramos y las decisiones que tomemos.

 

INFLUENCIAS DE ARKANE STUDIOS:

Al familiarizarte un poco con PREY comenzarás a sentir sabores familiares, tanto en la estética como en las dinámicas del juego. Esto en un sentido positivo, ya que supieron rescatar elementos clave de varias sagas: La ambientación claustrofóbica y el sistema de progresión a través de la modificación a nivel celular del personaje recuerda mucho a System Shock (Origins Systems, 1994) y a su sucesor espiritual Bio Shock (2K, 2007). La libertad que tenemos para enfrentar cada situación, ya sea usando el sigilo, trampas o un enfrentamiento directo, recuerda a la saga Dishonored (Bethesda, 2012). Además de estas claras inspiraciones para el diseño de juego encontraremos varios guiños a otros clásicos, por ejemplo el sistema de caminata espacial en PREY recuerda a Dead Space (Visceral Games, 2008); Gatear por estrechos conductos de ventilación, como alternativa más táctica a la confrontación cara a cara, trae a la memoria Alien Isolation (Sega, 2014). Finalmente, como todos los juegos de Bethesda que apelan a nuestro “Mal de Diógenes” tendremos un sistema de recolección y reciclado de materiales que nos permitirán construir diversos modelos de armas, munición e ítems.

JUGABILIDAD:

Dos palabras: Adictivamente Táctica. PREY presenta un sistema de combarte complejo: Las armas son tan variadas como improvisadas, desde una Llave Inglesa hasta granadas que generan una implosión a nivel molecular reduciendo todo a sus componentes más básicos. Suena muy “Cool” pero estas “Armas” no nos harán sentir seguros. Tal como ocurría en la saga “Dead Space” la mayor parte de nuestro arsenal parece sacado del casillero del conserje de la nave. La dificultad de combate es desafiante y exige un ejercicio de pensamiento táctico previo a cada enfrentamiento.

La progresión de nuestro personaje estará dada por mejoras en un árbol de habilidades las que obtendremos  a través de la modificación neuronal. Estos “Neuro Mods” recuerdan a los “Plásmidos” de Bioshock.

La capacidad mímica de los invasores, que les permite convertirse en objetos cotidianos como tazas y sillas,  genera un grado tensión increíble: No sabes dónde puede estar ocultándose el enemigo. La música ambiente es excelente y acompaña muy bien a esta sensación paranoide de estar rodeado de enemigos invisibles. Prepárate para unos buenos sustos.

RESUMEN:

PREY no es un shooter casual como “Call of Duty” o “Battlefield”, llegar a dominar la curva de aprendizaje del juego tomará un tiempo pero la satisfacción de enfrentarte a los Typhon haciendo gala de todas tus armas, trampas y poderes será una recompensa en sí misma.

Es un juego que mezcla satisfactoria de elementos de Rol, Survival Horror, Crafteo y Disparos. En lo personal es un título que me ha sorprendido muy positivamente con una historia muy atractiva, si te interesa la ciencia ficción y el horror espacial, con una jugabilidad que exige sumergirse y comprender sus dinámicas a fondo.

Si disfrutaste de títulos como Bio Shock o Dishonored, definitivamente tienes que  probar PREY.

 

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