Ranma es amor, enredos y… una  manera muy particular de ver las artes marciales, porque Rumiko Tahahashi da a entender que todo puede ser usado como un arma (en serio, todo).

En este tomo, conoceremos a Kodashi, la rosa negra. Hermana del Rayo de Furinkan, Tatehuaki Kuno. Al contrario de su hermano, Kodashi se vale de todos los medios para ganar, sin embargo, si algo tienen en común es la pasión con la que viven sus sentimientos… sobretodo por Ranma.

Aquí Akane ha decidido ayudar a las chicas del club de gimnasia del colegio, contra el instituto de Kodashi, porque claro, de repente la gimnasia artística se ha convertido en un arte marcial, como todo en el mundo de Ranma.

Estilo libre, todo vale

Igual es divertido eso de que todo sea una disciplina de combate, porque es la manera en la que Takahashi aborda su conocimiento nulo del tema. No hay técnicas aplicables en la vida real, pese a que las disciplinas sí existen. Sin embargo esto es un pelo de la cola, porque de todos modos cada enfrentamiento resulta intrigante y muy entretenido.

Kodashi es súper tramposa, tiene esa mania de llegar con rosas igual que su hermano, sólo que las de ella son negras y contienen somníferos. La ayuda de Ryoga será fundamental, y Ranma terminará ayudando a su escuela contra esta extraña adversaria.

Otro personaje presentado en este tomo es el de Azusa Mikado, una excéntrica patinadora que le pone nombre a cualquier objeto con el que encariña. Por supuesto, como es patinadora, la lógica Takahashi indica que es una peleadora de temer, por lo que Akane y Ranma deberán poner todo de su parte para recuperar a P-chan (rebautizado como Charlotte). El compañero de Asuza, Mikado Sanzenin, también pondrá en problemas a Ranma, sobretodo a su forma femenina.

De enredos y otras pasiones

Como buena comedia romántica, siempre hay lugar para los momentos cursis. En este tomo Ryoga toma más protagonismo (dos de las 3 historias de este número pasan directamente por él), y demuestra ser mucho más jugado por Akane, a diferencia del anime, donde toma más distancia. Aquí derechamente pelea por ella con Ranma, y fantasea con el momento en que ella lo olvida. Ranma y Akane por su parte igual tienen el cuento más claro, se asumen más como “pareja”, aunque se traten igual de mal. Eso da pie a más diálogos entretenidos y escenas con ese romance ñoño de los 80-90. Hermoso.

Y lo más importante del tomo es… ¡Que aparece Shampoo!

La amazona de China hace su primera aparición tratando de matar a Ranma-mujer. Lo que genera una nueva oleada de peleas y paredes destruidas. Sin embargo, paralelo a eso, al ser vencida por Ranma-hombre nace su tradicional compromiso, lo que pondrá nuevamente en peligro a Akane.

Una vez más, Planeta Comic se la juega por una edición bien cuidada y traducida, respetando incluso el hablar extraño de Shampoo al no dominar el japonés (de repente es medio fome que hable como “Ranma, matar Akane”, pero en verdad es mejor que “hablal de esta manela”). ¡No se lo pierda!

 

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