No les voy a mentir, yo esperaba este libro. Si bien me considero abiertamente feminista y leo e investigo por mi cuenta, entiendo que la tarea no termina únicamente con mi formación, sino que continúa con el deseo de importar a otros lo aprendido, sobretodo a las mujeres de mi entorno. Mis hijas, mis amigas, mi prima de 16 años. Entonces cuando me presentaron Tan Linda y Tan Solita como una manera de instruir a nuevos simpatizantes a una dinámica de mayor conocimiento para defender sus derechos, casi me pongo a llorar de la emoción. Así que tomé el libro, los post it y empecé a leer.

Y no me gustó.

No lo podía creer. Pero le di un par de vueltas y entendí por qué: Yo YA SOY FEMINISTA. Todo lo que aparece aquí podría resultar obvio y redundante para mí. Pero este libro opera como una guía, como una aproximación a otros desde los conceptos que aún no manejan bien o lisa y llanamente desconocen. Y ahí cambia harto la cosa.

Josefa Araos y June García se la juegan por explicar la problemática feminista desde lo vivencial a través del personaje de Julieta, una chica que va relatando aquellos episodios que a lo largo de su vida la acercaron al feminismo y a la lucha por la igualdad. El libro efectivamente contiene todo lo que promete, información acerca de la historia del feminismo, tips, cuestionarios y anécdotas, es como una especie de agenda Julieta (los que se acuerden, por favor recojan el carnet) con un lenguaje más relajado. Ese es un punto importante, porque Tan Linda y Tan Solita es el único libro chileno de feminismo que se atreve a dirigirse a un público más informal (y más chico). Julieta habla y uno va empatizando con sus vivencias, porque el relato se vuelve muy ágil.

Las chicas se hacen cargo de varias cosas, principalmente de los comentarios de los otros. Los anexos del libro están casi todos dedicados a responder esas molestas frases y estereotipos en los que se nos encierran, como que “somos fomes” por no reírnos de ciertas cosas o que “el Feminismo es lo mismo que el Machismo, pero al revés”. Además de explicar conceptos como Heteronorma o Slut Shaming (faltó el Mansplaining, cabras).

Finalmente me gustó. Me gustó la idea, la dinámica y la garra de innovar en un tema tan vigente. Estas chiquillas se pusieron la tarea de establecer un tema que es importante, no por moda ni tendencia, sino porque socialmente ya no hay razón para no hablarlo/tratarlo/entenderlo.

¿Lo que podría mejorar? Una parte importante de lo que esperamos promover como femineidad se encuentra en la manera en la que vemos/tratamos nuestro cuerpo, y claro, la protagonista es súper deshinibida en su actividad sexual, pero deja de lado prácticas tan sanas y comunes como la masturbación. Yo le habría sumado un capítulo dedicado a la vagina, con un dibujo grande y bonito y explicitado que el placer sexual no se obtiene únicamente de la penetración. El capítulo del Tinder lo encontré súper útil, porque es de esas cosas que no sé por qué la gente no habla y que están súper instaladas.

Mi amable recomendación es que Tan Linda y Tan Solita, que de todos modos es una jugada súper ganadora de Editorial Penguin Random House no debe leerse sin la compañía de otre feministe, porque hay muchas cosas que deben ser conversadas. En el libro no le estás dando a alguien tips acerca de las cosas que te molestan, sino que le entregas una manera nueva de ver el mundo, más empática e igualitaria.

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