Podríamos decir que una “película de culto” es una película que ha dejado una huella en el séptimo arte por motivos principalmente populares. Ahí es donde ‘Pet Semetary‘ de 1989 encontró su público, y con el correr de los años se volvió en la película de trasnoche obligatoria de todo cabro noventero.

Es por eso que en la biblioteca retro de Nerdix, nos dimos el tiempo de re-videar este pedazo de película que nos hizo temblar de miedo por allá en la década de los 90’s, y recordar además, que con la muerte no se juega, sobre todo cuando esta viene en formato de guaguas…

 

Por si no se acuerdan: 

La película se trataba de una familia hermosa compuesta por el doctor Louis Creed (Dale Midkiff), su esposa Rachel (Denise Crosby), y sus dos hijos; Ellie (niña insoportable) y Gage de nueve y tres años respectivamente. Ellos llegan a vivir a una casa ubicada al lado de una carretera continuamente transitada por mega camiones que pasan a una gran velocidad –casi ilegal– por la zona, lo cual entenderán ustedes, es la principal causa de todas las muertes de las mascotas en el sector.

Para empeorar las cosas, un vecino que vive solo les hace un tour por el cementerio de animales que hay cruzando la carretera, y que encierra una misteriosa magia al estar construido sobre un cementerio indio. Más tarde, el protagonista descubre que hay un sector un poco más apartado que puede revivir a los animales/personas que sean enterradas ahí. El problema, es que estas personas no vuelven siendo como fueron en vida, sino que traen consigo una oscuridad infernal y desprenden una maldad putrefacta, aterradora, peligrosa.


Dicho esto, ustedes recordarán que para la época los efectos especiales no eran los mejores, sin embargo ‘Cementerio Maldito‘ (con ese nombre llegó a Latinoamérica) se las arregló para entregarnos una de los personajes más notables de la era; Gage Creed, a.k.a la guagua diabólica, el pendejo maldito, o simplemente la versión infantil más inquietante el el cine desde Damian en ‘La Profecía’ y las gemelas de ‘El Resplandor’. ¿Ya se acordaron de quien les hablo?.

 

“Ven a jugar conmigo papá”

Una cosa era ver al gato Church atropellado en la película (?), cosa triste para quienes amamos los gatos, y otra muy diferente es ver la clásica escena de Gage siendo atropellado por un camión. Traumante por decirlo menos, y que a varios (niños por esa época) nos dejó pensando lo terrible que debe ser perder a un hijo/hermano/sobrino de esa forma, ahí en vivo y en directo con un zapatito volando por el aire. Estoy seguro que a muchos de ustedes aun no se les olvida esa escena desesperante en que el niño se acerca a la carretera, mientras los irresponsables de la familia juegan a la casita en un día de picnic (bastardos).


Superando ese trágico momento, la película nos lleva por un espiral de escenas cuáticas (típicas en las obras del maestro Stephen King), en que destacan los recuerdos de Zelda; la hermana de la mamá, el fantasma de un paciente muerto en un accidente, y finalmente la resurrección de Gage que fue enterrado en el cementerio de animales por desesperación de su padre, a pesar de las advertencias del vecino.
Y si la película fuera un Manjarate, este sería el centro de chocolate: 

Lo mejor de la película es la interpretación de Miko Hughes que a pesar de tener tres años, aun no logro entender como fue capaz de lograr tal nivel de expresividad en su rostro. Sin duda debe haber un juego entre la producción y el niño, que hace que varias escenas hayan sido rodadas como si fueran un “juego” para el menor, y hay otras en que simplemente se roza la genialidad.

Hay una parte en específico que destaco (ver imagen abajo) en que a Gage se le entierra una aguja en el cuello con una especie de eutanasia. En la película el doc ya lo había hecho con el gatito diabólico y funcionó, así que era momento de hacerlo también con el niño que estaba incontrolable matando gente.


Otro gran momento es cuando Gage aparece por primera vez en la casa del vecino (después de resucitar), y tal Chucky recorre la casa escondiéndose entre las sombras. ¡Lo horroroso de ver es cuando el viejo se agacha y Gage le corta el talón con un escalpelo! El fatality que le hace al final es brutal, y recomiendo verlo con las luces apagadas, en silencio y una chela en la mano.

Entre las curiosidades que les puedo contar, la película cuenta con un tema principal cantado por los mismos Ramones, y la primera cinta fue tan exitosa que sacó una segunda con otra historia y otros personajes. No es tan buena como la primera, pero igual es entrete porque mueren muchos personajes de maneras muy creativas, y aparecen más gatos ¡siii!.

 

 

Que vivan los buenos tiempos (y la guagua diabólica)

Hoy la cosa es fácil en el cine de terror; susto y efectos especiales hacen casi todo el trabajo, y el arte de los trucos cinematográficos de antaño están casi olvidados. ‘Cementerio Maldito‘ tiene ese talento que se perdió, esa capacidad de asustar con buenos ejercicios de horror que no necesitan un “gran presupuesto”, pero que tienen resultados tales capaces de perdurar en el tiempo.

Quizás para algunos niños Millennials esta película sea tan ridícula como hablar del cariño que se pueda sentir hacia un VHS, pero los que tuvimos la suerte de pasar por esa época sabemos bien el significado que hay tras el terror de la vieja escuela; neblina en los cementerios, ojos brillantes, cámaras lentas, etc. Ustedes me entienden.


Stephen King es un grande por crear historias así (ojo, nacidas desde su experiencia personal), y Mary Lambert es una valiente por atreverse a dirigir una historia tan escalofriante y oscura sin perder la esencia de King. Por eso mismo, recomiendo siempre no quedarse atrapado en el presente solamente con títulos modernos, a veces es bacán viajar al pasado y recordar esas viejas cintas como ‘Cementerio Maldito‘. que dan cátedra de como hacer buen cine, honesto y de culto.
‘Cementerio Maldito’, ‘Cementerio Palpito’, ‘Pet Sematary’, o  ‘Cementerio de Animales’ (como quieran llamarlo) para ustedes. para el mundo, y para siempre en nuestras pesadillas.

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