De la mano de la Editorial Zig-Zag -y realizado por Antonia Herrera y Gabriel Osorio (director y escritor del relato original) -llega la adaptación de este cuento, reflejo brillante de uno de los momentos más oscuros de la historia de Chile.

Visualmente el libro es muy bonito, tapa dura, páginas amplias y generoso en los dibujos. El formato clásico de los libros para niños, y la adaptación es bien precisa, tal como hace Disney con sus películas, echando por tierra mi esperanza de encontrar “algo más” ¿y qué esperaba yo? un diálogo. La voz del oso.

Sin embargo no deja de tener elementos interesantes. Al estar basado en un corto sin diálogos, se apoya mucho en lo visual, y los dibujos ayudan bastante, trayendo elementos que invitan a la nostalgia, como la ropa del oso, la tetera o el barrio. Es cierto, no transmite lo mismo que el corto, pero de todos modos es una adaptación respetuosa, con una edición cuidada, y eso siempre es bienvenido.

En lo personal creo que la Historia de un Oso, no es un cuento para niños, pero este libro sí. El prejuicio de que la animación está ligada a lo infantil se ha ido derribando con los años y nos da estas pequeñas muestras de querer salir del molde. Lo que antes eran películas de animación puramente infantiles, pero con algunos guiños “para los papás”, en este caso se invierten totalmente. Historia de un Oso es, por definición y contexto, una historia para adultos, con guiños que pueden resultar atractivos a los niños. Es una metáfora acerca de un momento del que nos cuesta hablar, y que está cada vez más lejano de las nuevas generaciones. Se exhibió el cortometraje como previo a una película infantil, y los adultos de la sala quedaron conmovidos, mientras que los niños sólo dijeron que “era una historia triste”, ya que no consiguieron entenderla (y eso en realidad es súper bueno).

El gran plus que tiene esta historia es que de todos modos llama a la conversación, a rememorar una época que parece lejana, pero aún tiene yagas muy abiertas. Cuando apareció el corto, yo pensé en mis abuelos, que más que ser grandes pensadores o luchadores por la verdad y la justicia, vivieron en carne propia la violencia, la quema de libros, el rapto de gente. Pensé en que -de estar vivos -habrían estado felices de ver en televisión nacional “el video del oso”, que mi abuelo habría guardado las portadas de los diarios para decirme “mira, negra, ¿viste esta película? ¿me llevas a verla?” y que al momento de verla mi abuelo no habría entendido por qué eran osos, pero mi abuelita habría llorado. Y si 10 minutos de animación logran recrear tan vívidamente una escena imposible en mi cabeza, es porque esa historia vale la pena, aunque yo no la haya vivido.

¿Recomendable? Si deseas tener una nueva versión de la misma historia, sí, pero en mi opinión sigue siendo más potente el relato del cortometraje. Es igualmente un libro recomendado para niños, diseñado para ellos y en ese caso muy efectivo. Lo encontre en Encuadro Comics por $9.500.-  Y si por alguna razón no has visto el cortometraje, puedes hacerlo AQUI.

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