Conocida por pocos, referente de muchos

Llevo un buen tiempo divulgando el evangelio de esta película. No porque simplemente sea una buena película de terror de antaño, sino porque muchos de los títulos que vemos hoy en día tienen mucho que agradecer a ‘Jacob’s Ladder‘; película estrenada en 1990 y que es un verdadero gozo en el alma para quienes buscamos nuevas experiencias cinematográficas.

Además, ‘La Escalera de Jacob‘ es de esas historias que uno no entiende a la primera y necesita buscar explicaciones en google. Quizás por eso mismo, es que esta película ha resultado ser incomprendida, al punto de pasar –casi– desapercibida en la filmografía de Adrian Lyne (‘Flashdance’, ‘Lolita’, ‘Nueve semanas y media’). Pero más allá de ser una rareza, esta cinta es bastante inquietante y oscura; y en ella se pueden encontrar mil cosas que se relacionan a otros títulos ya de culto como ‘Silent Hill’ o ‘Sexto Sentido’, ¿a que me refiero?, ¡vamos a destriparla!.


En sí, la película es un viaje por la realidad y la no-realidad de Jacob. Él vuelve de la guerra con un claro cuadro post-traumático que lo hace tener constantes pesadillas brígidas con personajes muy escalofriantes, también y cosas relacionadas a su “vida pasada”. De hecho, lo primero que a uno se le viene a la mente es que estas “visiones” son parte la locura de haber presenciado la muerte de sus compañeros de guerra…

En sus alucinaciones, Jacob vuelve a su vida previa a la guerra; su esposa e hijo lo esperan en lapsus oníricos que él desea mantener por siempre. Pero al despertar descubre que su realidad es un bucle para nada agradable, y se desespera, llora, entra en crisis y nadie puede ayudarlo a excepción de su quiropráctico (que pareciera ser su único amigo).


La película avanza y vemos que cada elemento de la película tiene una relación importante con el pasado, presente y futuro de Jacob. Por ejemplo, su novia Jezebel no le permite recordar cosas que le atan directamente al pasado, y lo obliga a seguir adelante en una vida nueva sin su ex esposa, y sin su primogénito.

Hay demasiadas cosas extrañas a su alrededor, cosas que lo asustan y lo llevan a pasarse mil rollos sobre lo que es real o no, y ahí mismo estamos nosotros, compartiendo sensaciones con Jacob y tratando de encontrar una respuesta a su desesperación.
Según la Biblia: ‘La Escalera de Jacob’ es una estructura mencionada en el Génesis, por donde los ángeles subían y bajaban del cielo. A su vez, Jacob era un hombre que tenía sueños premonitorios y/o visiones que de alguna forma lo comunicaban con Dios.

Después de un rato, y de ver como Tim Robbins es perseguido por demonios (llamémoslos así), la trama gira a una subtrama de suspenso solo para confundirnos más y hacernos creer que nada tiene sentido. La clave entonces es hacerle caso a Doctor Strange, y abrir la mente a otras realidades, escuchar los mensajes bíblicos que la película nos intenta decir.

Sin ir más lejos hay una parte en que Danny Aiello (‘El Padrino II’) se manda un speech brutal donde explica de mejor forma la famosa ‘escalera de jacob’ aplicada a la vida del protagonista. Esa Epifanía de tres minutos es el eje de la película, y también es el momento exacto en que el relato llega a su clímax.

“…Lo único que no arde en el infierno es la parte de ti que no se va de tu vida. Tus recuerdos, tus vínculos, los queman todos allí. Pero no para castigarte, sino para liberar tu alma…”

Pensar que Jacob está muerto es una conclusión demasiado simplista de lo que realmente significa la película. Porque a pesar de lo que uno puede suponer, el golpe maestro es que hay ciertos elementos que confunden al espectador  y son distracciones para llegar a un final inesperado (y un poco complejo de asimilar).

La Escalera de Jacob‘ es un peliculón de aquellos, un thriller paranormal que tiene su origen en un capítulo de la gloriosa ‘Twilight Zone’ llamado ‘An Ocurrence At Owl Creek Bridge‘ , y que por cierto sirvió como referente para taquillazos del cine y la televisión.

Daría un brazo por ver esta película en el cine. Porque es una de esas películas que cuestionan “la luz al final del túnel”, y da clases de terror sicológico.

A propósito de eso: hubiera sido interesante que un relato de este nivel de locura hubiera sido dirigido por David Lynch, pero ya que estamos aquí creo que Adrian Lyne no lo hizo para nada mal, sobre todo considerando que por esa época los slasher y los extraterrestres dominaban el cine de terror.

En ‘La Escalera de Jacob‘ el reto es descubrir cuales son los demonios y los ángeles, donde está el cielo y el infierno. Porque como suele pasar en esta vida todo depende de la perspectiva, y desde que lado se estén mirando las cosas. Podemos estar viendo esa hermosa escalera con ángeles bajando del cielo, y al mismo tiempo pueden ser terribles demonios subiendo desde el infierno. Esa perspectiva es personal, y depende de qué tan cerca estamos del infierno ¿o no?.

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