Cuando el año pasado terminó la primera temporada sentí mucho miedo. Miedo a que la trama no supiera renovarse en un nuevo arco, o que perdiera la gracia en los dieciocho meses que se demorara en regresar al streaming. Y debe ser porque aprendimos a querer tanto a ‘Stranger Things‘, que resultaba imposible no extrañar a este grupo de personajes que –en definitiva– representaban ese lado más íntimo de nuestra infancia retro. Después de todo, el año pasado la apuesta de Netflix se encargó de demostrarle a todos y todas que los nerds éramos la cumbia.

Como sea… luego de una buena maratón estamos aquí listos y dispuestos para hablar de la segunda temporada. ¿Cumplió las expectativas?. Aquí nuestra opinión -CON SPOILERS-.

La renovación oscura que esperábamos

Hawkins nunca volvió a ser el mismo, al menos no para los protagonistas de la primera primera temporada que presenciaron la misteriosa desaparición de Will y su regreso desde el Upside Down. La mayoría intenta superar el trauma siguiendo adelante con su vida, solo Hooper y Joyce están pendientes del estado mental de Will, quien después de haber vomitado una “larva del Demogorgon” sufre unas inquietantes visiones de una enorme criatura en los cielos de la ciudad.

Aquí es donde notamos que hay una entidad superior (el Mind Flayer), una criatura lovecraftariana del otro mundo que observa y lidera a todos los monstruos que han salido, y que probablemente estén por salir más adelante en la serie. En teoría esta cosa enorme que ya vimos en los trailers vendría siendo el monstruo de turno en esta temporada, o sea el “jefe peludo del videojuego”.

¿Qué podemos decir de esta temporada entonces?. Bueno, esa respuesta podría resumirse como una expansión absoluta del universo de ‘Stranger Things’, más ambiciosa, completa, espectacular y cinematográfica que la anterior. Da para pensar también, que muchos estuvimos terriblemente equivocados al pensar que ya no había nada nuevo que contar una vez destruido el Demogorgon en la temporada pasada. Como cambian las cosas ¿eh?.

Fuera de eso (de la trama antagónica), creo que esta temporada tiene todo lo que esperábamos ver y más de el resto de los personajes. Se nota mucho, que quisieron dividir la caballería pesada de la serie en un camino personal y de auto-descubrimiento.

Eleven por ejemplo, pasa gran parte de la temporada en su “viaje del héroe”, controlando sus habilidades y conociendo sus raíces antes de ser –nuevamente– la pieza faltante del rompecabezas convirtiéndose en una especie de Punk Eleven. Solucionaron bien los cabos sueltos de su tormentoso pasado, uniéndola a Hooper; dos titanes limando sus asperezas, bajándose los humos, y al mismo tiempo complementándose emocionalmente.

El grupo de chicos siguen siendo tan adorables como siempre. Dustin tiene dientes (grrr), Mike está con el corazón herido por la ausencia de Eleven y porque un payaso lo asustó en el verano (que grande es Finn Wolfhard interpretando a dos personajes tan diferentes en un año), y Lucas quien comienza a poner sus ojos en la chica nueva del colegio: Maxine (Mad Max), la nueva integrante del grupo y –en la práctica– el personaje  que viene a llenar el vacío femenino que dejó Eleven.

Generalmente hablando, esta segunda temporada se enriquece mucho de los personajes secundarios, lo cual me parece excelente:

Steve y el resto de los héroes de “segunda línea” tienen más minutos de pantalla y eso se agradece. Incluso el “tema de la muerte de Barb” no queda olvidado y le dan el cierre que merece, aun cuando ella ya no está en el mundo de los vivos…

También está Bobby Murray (Sean Astin) quien tiene un papel un poco menos relevante en esta temporada como el novio de Joyce (ya era hora de que esta pobre mujer lo pasara mejor). Y aunque su participación no es la gran cosa, igualmente se agradece su inclusión en el elenco de ‘Stranger Things‘. Más que mal, es un referente mítico desde 1985 en las películas de culto.

Lo bueno, lo malo y lo extraño

El éxito arrasador de la primera temporada ayudó mucho a que esta nueva etapa tuviera mejores efectos especiales, y una trama mucho más abierta a la ciencia ficción.

Si en la temporada anterior lo más espectacular que vimos fue una camioneta dando vueltas en el aire, aquí se dan el gusto de mostrar criaturas digitales hasta por si acaso. Los Demodogs son uno de ellos, y fue bacán descubrir un poco más de su biología, evolución, y puntos débiles (ya entendemos que las armas convencionales poco y nada les hace), y evidentemente Eleven es la única arma eficaz para acaban con ellos. Da para pensar también, que en otras temporadas las criaturas evolucionen en cosas con alas, con poderes, que sé yo…cosas raras poh. Así que bien ahí hermanos Duffer.

Algo que me parece súper-recontra-entretenido es que este año se hayan tomado más tiempo en la producción para hacer calzar la segunda temporada con Halloween. Y ojo que no es gratuito, porque si lo analizamos bien esta historia sigue la misma línea de una película de terror típica de los ochenta, a diferencia del año pasado que todo era más del corte “Spielberg”. Si pudiera decirlo de otra forma, diría que esta temporada es más ‘The Lost Boys‘ que ‘E.T‘. ¿Me explico?.

La música se pega un salto mucho más romántico-adolescente aprovechando que nuestros cabros están creciendo a ritmo acelerado y están muy lejos del pensamiento infantil que alguna vez tuvieron en el capítulo uno de la temporada 1.

No quiero dejar de mencionar la promo que hicieron para la segunda temporada, porque creo que está dentro de las mejores que he visto en el año. Los afiches promocionales que imitaban a míticas películas de la época, el videojuego RPG que salió hace poco y que sirve como trampolín hacia la segunda temporada, y el trailer de Comic Con San Diego a mitad de año, ¡fue una locura incluir Thriller, viejo!. Premio a best trailer ever.

Algunas cosas que no me gustaron tanto, fueron:

En verdad sería muy chaquetero de mi parte decir que tiene cosas malas, porque en verdad no hay nada realmente malo en esta temporada, pero sí cosas que estuvieron “de más”…

Billy (interpretado por Dacre Montgomery, también Power Ranger en el remake del año pasado), el hermanastro de Max que viene a poner la cuota de conflicto entre los adolescentes. Más allá de haberse inspirado (según él) en Jack Torrance (?), prefiero pensar que sirve como el papel del matón medio loco-sexy tipo Kiefer Sutherland en ‘Cuenta Conmigo’ o ‘The Lost boys’, y quien en algún momento debiera morir como carne de cañón. Eso, no sé que tanta relevancia tenga en un futuro.

El episodio 7.

Con mi compadre Chaya hablamos hace un par de noches que el episodio titulado ‘La hermana perdida‘ está simplemente fuera de lugar. Primero porque nos saca del escenario para mostrarnos un viaje demasiado out de lo que es la esencia de ‘Stranger Things‘. Y segundo, porque la inclusión de Kali (Eight) abre demasiadas posibilidades mutantes, y le resta gracia a nuestra heroína favorita de Netflix.

He leído por ahí que al resto del mundo tampoco le ha gustado mucho el capítulo 7, pero los hermanos Duffer se han encargado de defender la idea en una entrevista para Entertainment Weekly diciendo lo siguiente:

“Es importante para Ross y para mí probar cosas y no sentir que estamos haciendo lo mismo una y otra vez. Es casi como hacer un episodio piloto entero en mitad de la temporada, lo cual es un poco locura. Pero fue realmente divertido escribirlo, buscar el casting y trabajar en ello” .

Será poh. Igual como dije “más arriba” no es algo que me haya arruinado la temporada, pero si creo que es un camino que se podría haber desarrollado de otra manera, y no necesariamente incluyendo más personajes parecidos a Eleven.

Si me parece entretenido esa idea de que Eleven se haya unido a un grupo de huérfanos rezagados de la sociedad. (tipo Gohan en DBZ cuando se une a la pandilla que era perseguida por los adultos, y vivían felices y unidos en una anarquía infantil <3).

Ya no los lateo más

Eso por ahora. En resumen ‘Stranger Things 2‘ saca a brillar todo lo bonito que se estuvo guardando por un año, incluidos los dientes de Dustin (¡Grrr!)y la explosiva fama de los actores.

Los nueve capítulos se hacen nada con lo bien que se pasa viendo la segunda temporada. A estas alturas (creo yo) que ustedes ya la vieron en una digna maratón ¿o no pillines?. Además llega en el momento perfecto en donde el terror, la fantasía y la ciencia ficción se unen en Halloween.

Los amo.
Los amo.

No me gusta poner nota (esa es tarea de ustedes), pero definitivamente está dentro de uno de los mejores estrenos del 2017. Ahora solo queda esperar un año más para seguir viendo a Eleven y compañía, y también de como va a seguir evolucionando la trama ahora que la oscuridad mostró su verdadera cara. Al menos por acá, estamos entregados por completo a lo que pueda venir.

PD: Hay un show-documental con capítulos de veinte minutos cada uno (‘El Universo de Stranger Things‘), con algunos integrantes de la serie + los creadores + un presentador buena onda, en donde analizan la temporada y otras otras cosas bien entretenidas.

Con el correr de las semanas se van a ir sumando más capítulos, así que la espera para una siguiente temporada no será tan eterna…

¿Qué opinan ustedes?. ¿Les gustó esta temporada?. ¿Qué creen que pueda pasar ahora?.

 

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