Un soplo de aire fresco para la escena del Horror contemporáneo.

El género del horror guarda un lugar especial en nuestros corazones – y es que no sólo es sinónimo de sobresaltos y terror, sino también de noches de cine compartidas con la familia o amigos, de curiosidad por lo desconocido y la adrenalina de explorar lo prohibido. Es parte de nuestra naturaleza querer sentir algo de miedo controlado de vez en cuando, ya sea en la forma de algún deporte extremo, una viaje por la “Casa del terror” en el parque de diversiones local o un Video Juego de Supervivencia.

Si bien no quiero caer en el cliché de creer que “todo tiempo pasado fue mejor”, sí podemos darnos cuenta que el cine de horror ha tenido una “mala racha” en la última década. La orientación comercial de los estudios es clara, lo que nos ha entregado una cantidad injustificada de “Remakes” y continuaciones realizadas con poco cariño y respeto hacia el material original.

En este contexto es muy reconfortante dar con un título que destaque y reviva la vieja llama del amor por el género en nuestros corazoncitos sedientos de buen cine de terror. Para nuestra suerte sí es posible encontrar una generación actual de Directores que están dispuestos a revitalizar el género con propuestas nuevas y por sobre todo con alma.

Este es el caso de Ted Geoghegan quién nos presenta “We Are Still Here” un homenaje al cine Giallo de los 70´s, mezclando de manera magistral elementos del mundo espiritual con un toque “Slasher”.

 

¿DE QUÉ VA LA HISTORIA? [LIBRE DE SPOILERS]

La historia transcurre en 1979, y la premisa es bastante directa: Un matrimonio de mediana edad se muda a una nueva casa, en un sector rural de Nueva Inglaterra, tratando de superar la muerte de su hijo Bobby en un accidente automovilístico. El filme esta intencionalmente situado en una época pre-teléfonos móviles e internet, lo que da pie a dinámicas imposibles de generar en los tiempos actuales.

Anne Sachetti (Barbara Crampton) se encuentra emocionalmente devastada, intentando superar su pérdida, mientras su esposo Paul Sachetti (Andrew Sensenig) intenta contenerla y mantener lo que queda de su familia unida mostrándose más racional y pragmático.

El Director hace un excelente uso de la locación principal – Una casona antigua, sin vecinos cercanos, rodeada por kilómetros de nieve- para reflejar los sentimientos de aislamiento y desolación que afectan a los Sachetti.

 

Anne comienza a sentir una extraña presencia y no puede evitar pensar que se trata de su hijo Bobby. Con el ánimo de develar este misterio invita a su antigua amiga May (Lisa Marie) y su esposo  Jacob (Larry Fessenden) quiénes son cercanos al mundo místico y se dedican a realizar sesiones de espiritismo.

Hasta aquí el planteamiento parece bastante estándar y trillado, pero no se dejen engañar porque lo que ocurre a continuación es totalmente inesperado. Sin entrar en terreno de “Spoilers” solo basta agregar que un giro de tuerca convierte lo que podría ser un clon más de “el conjuro” en una vertiginosa carrera por sobrevivir en un escenario plagado de gore y una premisa que perfectamente podríamos encontrar en un libro de H.P. Lovecraft.

Me gustaría poder contarles más sobre los misterios que encierra el pueblo y sus habitantes, pero realmente les recomiendo mirar este Flick con la menor cantidad de información posible.

 

 

RESUMEN

“We are Still Here” toma la estética y el espíritu de las películas horror italianas de los 70´s. En un claro homenaje a Lucio Fulci, cada uno de los protagonistas fue nombrado haciendo referencia a personajes de “The House By the Cementery  (1981)”.

Ted Geoghegan se toma el tiempo para introducirnos en la vida de los Sachetti. Utilizando un ritmo de desarrollo lento, nos da el espacio suficiente para conectarnos con sus vidas y la compleja situación familiar que atraviesan. Esto genera preocupación por los personajes y que realmente nos importe si sobrevivirán a esta historia de horror.

El filme logra generar una atmósfera de tensión y genuino terror gracias a un guion inteligente, actuaciones impecables y un excelente trabajo dirección que hace difícil el anticipar los vuelcos de trama durante la película. Si bien no es una producción dependiente de efectos especiales, los momentos donde se emplean son precisos y ayudan a obtener un desenlace terrorífico.

Totalmente recomendable si eres fanático del cine de horror o estás buscando llevarte un buen susto. Junta un grupo de amig@s, unas palomitas de maíz y prepárate a disfrutar de un Flick que seguro se convertirá en un nuevo clásico.

¡BUENA SEMANA A TODOS!

 

 

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